Agualumbre

Santiago Rothe Sandoval

 

 

Mi canto es una troja llena de alacranes
Su muerte se confirma en el profundo remedio del sauco
En la intensidad del escalofrío que somos
Tanto que nos decían NO SEAS TAN ATESTAO
e hicimos vástago del pensamiento y bejuco del corazón
al fondo, la talanquera y la fosa común, los órganos familiares
la desconfianza

Con todo y todo
Sabíamos jugar en nuestro lodo
¿Recuerdan?
El dolor como cámara mágica esculpiendo
delicadas torres orientadas al suroeste
como si de pintar fronteras se tratara
como si la violencia pudiese venir más despacio abrazada con el viento
El grito se nos va, se desvanece
En otro tiempo éste lugar era un vagón de tren, en otro tiempo reíamos viajando
Pero la sombra del barbecho se detuvo y cuajó su fortaleza temprana
Nuestra sangre se revuelve bajo la sombra de los árboles nombrados
Arboles silenciosos y mecánicos
Silenciosos aun astillándose contra el viento
Sus nombres son los nombres de mis ancestros, sus nombres son bebedizo
rastrojo y barbas aéreas
Parias, desterrados, anclados como nuestros ojos al olor de otra tierra
Cedro fue picado por las hachas pero retoña como nunca entre la mierda y la incertidumbre
Bucare fue añoranza de los niños que murieron con la fiebre y
se los enterraron cerquita hace más 80 años
Ya los debe haber alcanzado
Cínaro es más duro que la tragedia, siempre atajándonos en el aire,
jugando con nuestra fragilidad bañado del deseo de nuestras pequeñas frutas
Padres, hermanos, hijos de mi desastre
Y yo tan nosotros y todos ellos conmigo y todo escombro y todo ruina
Así uno se quiebra en alas
Así nos sumergimos en un triste feudalismo
Templanza es lo que nos falta Santiago, siempre nos ha faltado
Tristeza de ver como se nos enflaquecen los animales del alma, sin darnos comida, sin amarnos

En otro tiempo este lugar era silencio en movimiento
la chamiza ardía en el fogón de Alcira
Y su corazón era un patio lleno de café
sus hijas mudas eran la prolongación de sus manos y tallaban
la madera de estos árboles
tallaban sin parar
queriendo devolver una cuota de sangre ajena
al vientre que las trajo a tejer en las montañas
pero solo consiguieron envejecer la casa junto a ellas y enterrar las gallinas
que se cansaban de vivir del maíz seco y de su bondad
de su orgullo de bahareque pisado por hombres de sombreros solares,
que pisaban con ritmo y sin cuidado, como se debe pisar en el campo
Así, nuestra vida, competir por una hueca en el suelo duro
Medir una cuarta, pasando la uña, vivir un segundo de gloria y
veinticinco años de la nada más amorosa

Así, rasparnos los ojos y los dientes por crecer tan verdes como un valle
sollozante de ruidos prestados

La melancolía, sabernos tan ajenos Santiago, tan ajenos
Tanto muerto, tanto finao emprestandonos voces pa seguir saliendo,
pa seguir siendo río y mojarnos las patas en nuestra propia estampa
y enlutar camino y apagar fuego y dormir poquito en un rincón de la ignominia
Porque juimos los que derrumbamos el cerro pa ver un poquito más lejos y antonces
la tierra nos masticó vivos y nos volvió a escupir, júmos hasta la lucidez
Pero seguimos cuqueando la muerte y nos reímos
Seguimos escarbando la arcilla en la sabana

Seguimos siendo honestos y callados de afuera
porque nada vale la alharaca entre tanto hipócrita
y el pasto es el mejor ejemplo de eso y no vale tampoco explicar
solo seguir sedientos y no llenarnos nunca
¿Escuchan?
pajuos
Seguir sedientos
Voces de mi extravío
Voces hermanas y enemigas
Voces de todo cuanto somos y seremos
Porque ahora es cuando vamos a dar guerra
y nunca dijimos lo que queríamos
porque siempre quisimos mucho y esperamos hasta el silencio
pidiendo con los ojos, como perros
Pero todo va bien, viene el desquite
Sé que todos son míos
Los tengo atrapados en mi pueblito amansado
de tanto rencor callado
de puñalada nocturna
de beso escondido
van a saber lo que es bueno

y así nos forjaremos con mucho dolor unos ojos nuevos
y un nuevo grito que cale hasta los huesos del pensamiento
Compadres ¿quién habla de la pérdida?
¿quién dijo que la brisa soplaba más
dulce cuando dos ríos se encontraban?
Tanto hongo en la memoria
tanto río amanecido
y las voces gritando
esculpiendo lunas
las voces parásitas de colores muertos
estallan como membranas
esperando que la lluvia baje duro de la montaña
Así nomás
Solo estar tranquilo
Delgado como la muerte de un pájaro
Entonces la fatiga de mi propio respirar
Entonces la fatiga de la fatiga
Llanto de sauce, inquieto
con la complejidad de la lluvia
que solo ella sabe que tan fuerte debe caer
para sentirse en este mundo
que se expande
y nunca frena
aunque nos detengamos
aunque tratemos de
entender la descomposición
nosotros mismos
Dejar que se descomponga mi nacimiento
fruto vacío de mis manos
aferrando la tibieza del orgullo

Alma, alma
He postergado todo, no me pertenezco
Me lloro
Me hundo
Me cargo de aquí para allá
como sombra que cede y cede
y se acomoda a los espacios
uno se entiende
He descubierto que puedo
ensordecer hasta cegarme
Contemplo las luces que me olvidan
y en el fondo de mi grito el cielo
tiene el color de las rejas
Llamo a mi madre mientras los dioses juegan
a pegarle a los dominios
de su soledad
su símbolo le quita el sueño a los pensamientos
del otro
y el otro encrispa

Una mesa de cráneos azules
se sostiene al fondo del pasillo
ahora solo voces, solo voces
Mi madre lloraba con tanto silencio
que llenaba la casa con su nombre
solo los perros sentían la noche
Victor revisa las ollas de la cocina pues su
hambre no cesa desde el noventa
cuando el olor a pólvora no le dejaba descansar
cuando la pólvora desangraba la infancia de San Agustín
y su padre era una sombra recurrente, solo eso, noctámbula
Silencio, por favor silencio…
Respirar, esperar que callen esperar en el rincón de mi herencia material
en el rincón más sucio de los muros que levantaron mis padres
En otro tiempo éramos mamífero dopado
conversación de árbol al fondo del mosaico temporal
y el roce de la corteza
tranquilos hermanos
solo esperen, miraremos el cielo quebrarse
El yopo será la realidad
hemos perdido tanto a cambio
ya no valen sacrificios ni la sangre de tus piernas
ni tu voz entrecortada por el aire de la noche
ni tampoco vale la oscuridad que construimos
ni las ganas de hacernos daño
ni el magnetismo de nuestros cuerpos
Hoy nuestra promesa revive
así la sed de venganza
así la sed
así

Desde la oscuridad hablamos
nos reímos de los malditos
sueños que no vivimos
Mis pupilas se
consumen en la saliva del espanto
Siento que llegará tarde o temprano
la multitud de mi abandono incurable
Reúno la transparencia y ropa mía
vuélvete agua y sobre mí tu canto
y sobre mí la flor de tu arrogancia y esa voz
que tanto conozco
¿eres tú?
Viejos pasos Arturo, viejos pasos
Somos mecidos por la crepitación
de la aurora
Tú que nunca has sabido callar
y retumbas como siempre y te descoyuntas
en las escaleras de mi serenidad,
estás tan viejo de tanto joder
de tanto joderme y ahora no te veo pa
desquitarme de tanta mierda
Eres enorme, te fundes
Tus barbas se unen al mar y eres
presagio andante de mi locura

………..La imaginación es verse dividido
………..es morir sucesivamente
Amamos esos ojos enormes que se vacían como
cascadas sobre nosotros
que se vacían como soles Daniel
como la risa de Hesnor desde los truenos
El rio muere y Daniel se ríe y Daniel se ríe
supongo que cree que nos ha atrapado en su loquera
supongo que supone la victoria de su sangre sobre la penumbra
Danielito, Danielito, estás bien loco
pero siempre serás paisaje y las cosas más sencillas
como un vaso de cocuy
como el frío
como lo siniestro

En otro tiempo éramos uno José Miguel
yo y todos los míos
te lo dije en un bosque
hasta las patas de lsd
te lo dije en un rio
hasta las metras de hongos
y te lo repito hoy desde la ausencia:
Uno ES los ojos terribles del silencio
Te desquitas con las piedras y el
otro observa y el otro es río y siendo río crece
y el gusano se puebla de nosotros
de nuestra cadencia oscura
la buena gente nos muerde con sus perros
siempre pensamos llegar a otro lado con las raíces hechas
y abandonamos el motor para hundir los pasos en el agua
el reflejo nos ha rasgado, te digo, nos ha rasgado
y tú siempre insistes en llegar al corazón de los pájaros
Dices, los caminos de los bosques se han perdido
fueron devorados por la humedad y la luz tenue
por el ruido de los ciegos
por la certidumbre vegetal
por las bocas del agua
por las piedras para tropezar
Pero mis rostros descomponen el sustrato del tiempo
nado de espaldas hasta aferrarme a mi raíz primera
porque de algo tiene uno que aferrarse en esta vida
así sea de pura maña
Te digo, los caminos han de perderse en las noches
pues la noche es el único camino que conocemos con certeza
el de la soledad irredimible
detente a escuchar la resonancia de las cosas
el llanto de la arena
Óyete resonando en la
oscurana del viento
El campo estalla
la travesía se incendia
mirada / árbol / viento / polvo
Despierto cuando camino
como despierta el muerto
y ve tendido su cuerpo
oloroso a herrumbre
trasnochado
potro bañado por las hojas
de los senderos nocturnos

Hay que apurarse Estivi, los hongos están creciendo
—El tiempo es una barca innavegable—
Sí, pero la luna está más cerca que ayer, los caballos ya huelen a musgo
—El rio canta
El bosque tiene el corazón de un turpial
¿Sabías que tengo un hijo levantando una casa en el páramo?—
Debe ser de muros anchos…
—El viento es más ancho
Los muros serán del tamaño de su soberbia.—
¿Su soberbia le ganará al frío?
Hay que apurarse, la noche quiere
derramarse
—Que se derrame
después de comer no volveremos a ver nuestros rostros
entonces hablaré con María de todo esto—
María cantaba de solo respirar
—Sí, era un relámpago sin tristeza…
Tengo sueño Santiago—
Tranquilo, vuela Estivi, vuela
Se va el viejo en su corriente y se
une al agua de los cielos
Abandonados decidimos
tomar otro rumbo

El insecto trepa la fortificación
Alguien grita y desciende al fondo del pozo
La transparencia de las cosas es sublime
Somos la voz de alguien que no soy
Antiguos moradores de la palabra
que se creían inamovibles
ahora todo es
difuso
inmortal
Su palabra cuelga
Su palabra se deshace
Son toscos principiantes
y yo que solo pedía silencio pa montar la clave
y le decía al viejo Arquímedes que se callara, que estaba gordo y era inconstante
que contrabandear con carreta estaba fuera de la temporalidad
y ese empeño suyo de envenenar gente
entonces la risa se apoderó de nosotros
como si todas las creaciones se burlaran de nuestras manos Santiago
perros malditos tratando de guarecerse bajo nosotros
Alguien nos ama desde el anonimato
alguien bebe nuestra sangre
alguien nos descuartiza
pero ser sed y delirio es nuestra justa causa
así nos procuramos el asilo de la tinta
ser amantes de las pequeñas tragedias
porque las grandes escapan a nuestra capacidad de sufrirlas
o si no le pueden preguntar a los ínfimos
a los descastados
a las cifras
al silencio de la calle que
atravesamos hendidos
por la lumbre de
esos insectos
que no sabemos amar

Estar desnudo es un asunto serio
lo sublime es la sordera
mordernos los labios para sentir
ya que nadie nunca supo amarnos
y no sentimos sino lastima de tan jilachos
los amores que nos han tocao
En el cuarto de al lado
nos masturbamos con los ruidos de su muerte
Lo que quiero ahora es bombardear mi país occipital
que se callen todos ustedes
y se vayan bajando de la mula
que no van, no van…
y tú, ese, pssssss!
Coño…
Díganle al maricón que deje de llorar
que lo que no mata amarga o se convierte en poesía
porque lo que brilla no se puede escribir
—bien lo sabía Palomares—
ya le darán pal fresco las viejas de la cuadra de ladrillo
esas sí que practican la lastima con devoción
bajan pa la iglesia como sumergidas
como ballenas estériles
y lloran como gato con hambre
salen de misa creyendo en la perfección
de sus almas pobres
pobres
pobres

En otro tiempo, yo era un barco y vivía la eternidad
éramos intolerantes
la soledad reunida
un valle animal, colorido y desenfrenado
Ahora hermanos, la plenitud es el encierro
el silencio de nuestra alma
Dibujamos la cascada de nuestra caída
en cada ventana
en cada puerta y sangramos
sobre nuestro cimiento
Nos hemos perdido en la
forma de nuestro paisaje
y creemos que la desolación
es solo el vértigo invertido
de nuestros abismos
El espacio se oxida
mi respiración se oxida
como las malditas flores
después de coger con el aire
después de coger
Da lo mismo crecer con las uñas sucias
con los años arrastrar la mugre
y darse cuenta que nada vale
que nada es suficiente
que todos esconden sus fracturas
para no desbordarse
pero basta de nostalgia
hay que lamer el camino con los pies
aprender de las putas que se cantan alma adentro
que se festejan solitas y
en las calles de su desamor
arman mercado para venderse y comprarse
para sentirse menos solas de lo que se ven
para que nadie tenga la potestad de ponerles precio
y un santo las cuide con un fondo de salsa
y las vuelva niñas y las bendiga
hasta los huesos de una felicidad sin nombre
como nuestra esencia
como la sepultura que nos encuentra
tras la luna
sobre el sol
con las mañanas que nacen
gritando nuestros nombres
y yo que le decía a Leslie
que ese gordo era mal tipo y ella terminó
cruzando el mar para darse cuenta que estaba
sola como la osa mayor
que estaba vacía como las canciones
de las big bands
Que se puede hacer
los naufragios son inminentes
la poesía nos destroza y nos reconstruye
siempre habrá una canción un latido
esperando nuestra partida
Horizonte seremos hermanos míos
Desnudos
Sedientos
Intolerantes
Malgastados
Nuestros ojos se petrifican
ante sus caderas
siempre viene con otro nombre
con otro cuerpo a lamernos las heridas
de su destierro y las perras se vuelven constelaciones
y lactan sobre el mar de nuestro augurio
las eras nos pasan por encima, sin
envejecernos
y encerramos nuestra ternura en jaula
bajo el puente que hemos tendido desde nosotros hasta el porvenir
Nos damos cuenta que con tanta bulla
nos han dejado atrás quienes nos
convidaban una vida llena de mierda
Procuramos el instinto por debajo de todo
nos curaremos el alma hermanos
lo prometo

Nuestro verde ha mutado
deja de palpitar
solo se esconde
La última vez que le oí gritar sentí
que se convertía en piedra
nadie lo vio morir
yo guardaba un pesado silencio
Difícil ser uno entre tantos que soy
pero el suelo sigue firme y mi cuerpo no se desgasta
como el oleaje de un mar tardío que florece a cada impacto de sus límites
Aprender a coserse pedazos de tiempo al cuerpo y
no olvidar que el futuro es imperfecto y se desgaja tan fácil
como su nacimiento y que los dedos son
herramientas útiles en eso de hacerse daño
Por demás
seguiremos pintando hasta
crear un ser perfecto

 

:

Santiago Rothe Sandoval. Mérida, Venezuela, 1991. Poeta. Participó en los talleres de creación literaria de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, en el Primer Encuentro Literario de Jóvenes Poetas (2009) y como ponente en la Bienal de Poesía Ramón Palomares (2010). Invitado en la Bienal de Poesía Elías David Curiel (2011). Ha participado en numerosos recitales de poesía y en varios festivales mundiales de poesía (Venezuela), siendo publicado en la Antología del 9no festival mundial de poesía 2012, capítulo Mérida. En junio de 2017 publicó Agualumbre por Nuevos Clásicos Editorial, La Paz, Bolivia, libro del cual fue tomado un fragmento para este post.

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