Ahorcados de tinta

María Dayana Fraile

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iii

En el jardín del bombillo roto, el jardín con palabras sin raíces, tenemos nubes inanes, clavadas en una brocheta de metal, algodones de frente desvanecida

renacen en una lámpara de papel

en una mampara para ocultar la rotura del bombillo en el jardín del bombillo roto, para ocultar las escaras del vidrio

el corte en la mano sangrante.

No entiendo el charm de lo militar, no entiendo sus expresiones, herramientas, movilidad y accesorios. Solo sospecho un destino entreverado con planos referenciales que se solapan, plátanos congelados y cerveza negra

como si los opuestos pudieran fundirse sobre un mantel de plástico

y, en medio de la noche, originar un resplandor gramatical.

Neutro roto.

Puedes contemplar tu nombre grabado en el lado oscuro de estos bombillos fluorescentes. Las luces de la razón disipan las tinieblas. Lo escribieron en el siglo XVIII mientras dormíamos. Enciclopedia de las luces. Marcas. Antiguo régimen de revelaciones, el panteísmo, la tierra mojada y los cassettes. ¿Recuerdas los cassettes? Esas cajas de plástico y las cintas girando, el acabado sintético de las voces y la grabación de una grabación. Esas canciones tangenciales afirmaban el lado más bucólico del suspenso. Suspenso de lo que está por venir,

suspenso de pendientes

y colgantes

de colgados

de ahorcados de tinta.

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vi

Torre de seguridad babeliana,

elipsis de sentido / sistema solar espiritual

leo toda una metafísica de los cuerpos celestes en esta sala abarrotada de pacientes que juegan Pictionary.

La enfermera dibuja una zebra

risas cáusticas

la tiza dibuja el espacio de las soledades, el tiempo abraza la naturaleza de esta actividad recreativa: equilibrar los cuerpos en el mal y en las nervaduras del cielo

o un atajo hacia la cerveza en la despensa de un apartamento de esquinas ilegibles.

Recuerdo una pared azul, una computadora y una llave retenida en la sala de artículos personales. Después del tradicional striptease, encontrarás una cuadra de fallas renales y, en una esquina, tres intervenciones quirúrgicas de artificios difíciles y parrafadas a domicilio, probablemente, una técnica para hallar tu rostro en los sellos postales. Venopunción de sobres amarillos.

En un país no muy lejano

cualquiera ofrecería su reloj a cambio de una muesca de jabón.

Cuando es mi turno

dibujo una playa

la calidad del trazado es lamentable

apenas alcanzo a esbozar un sol, el mar, y una breve fracción de arena.

Todos adivinan de inmediato y lamento no tener oportunidad de dibujar

una sombrilla.

Asuntos de la inmaterialidad metaindustrial, el sobreprecio en las maletas, las chayotas cristalinas en los bolsillos. Están prohibidas las llamadas a otro estado. Paraestado. Gelatina —empezó a gritar la enfermera. Cruzó su remolino de cabello con un lapicero.

Y ahora el cuido

el cuido que desprotege

el cuido que persigue con el látigo

el cuido que agita las manos

y rompe

el día

el cuido de las pastillas que enferman,

el cuido de los doctores que golpean con un rolo

el cuido.

Un amigo renació cuando fue sepultado bajo la nieve

examinado por la beatitud de los meteoros, el terror y el tedio de liberarse de la memoria. El silencio de los edificios de líneas modernistas, de las fotos digitales, de todos esos píxeles + la exacta definición de los errores en tu perfil.

Los correos electrónicos que son borrados para siempre representan un verdadero suicidio estético,

la visión beatífica de las diosas es la visión de la muerte

las ideas pesan mucho, eso es lo que pasa

una zebra es una mueca con un sentido sardónico de las estepas.

Pedazo de tiza

nostalgia de borraduras.

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xii

Escucha, María:

Puedes entender la palabra dimensión cuando vas a la playa y excavas agujeros para la arbitraria penetración del sentido.

Puedes recortar el mar cuando extiendes tus manos, imitando un par de tijeras. Mesetas inmóviles compuestas de doctrinas físicas y palas de plástico naranja -para remover las hipótesis.

Experiencias perforadas por una percepción estéril del tiempo.

Puedo inventar una política de restos de carbón, como sacrificio ofrecería hogueras rasgadas por la corriente y tenazas de cangrejos. Puedo sacarme la ropa y correr hasta morir de tiempo. Puedo correr hasta que la policía del karma me queme.

Y después resultó que tantas distancias eran principios energéticos, eso era lo que planteaban los críticos.

Iluminismo de orilla.

Bifronte.

Doble.

Magenta.

Puedes entender la palabra plano si piensas en la figura de un cadáver exquisito. Completar el cuerpo con matices y metáforas. Materia muerta.

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La escritura sirve para retener el tiempo, para guardarlo e, incluso, esconderlo. Lo escondo en esta calle de modismos basura y pienso que puedo jugar a cualquier cosa, puedo, incluso, encender la realidad y convertirla en un recuerdo.

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xiii

Tienes una letra

me refiero a esos diálogos quebrados, los que requieren cuido, esos en los que eres un pilar de la galaxia, pueden ser la consecuencia de una deriva de la personalidad; cuando pelas las naranjas sin quiebres, si usas el cuchillo con precisión, notas que los cuerpos celestes son eternos e inmutables. El argumento de la autoridad posee su centro de gravedad en sí mismo, si logras que la gruesa piel permanezca entera, combada como una serpentina, si logras una línea, no una línea sino más bien una costra helada, si logras eclipses y que la gruesa piel permanezca entera, entonces puedes adivinar, eres un hierofante.

«Eso lo hacían en el campo, a principios del siglo pasado».

¿Has tenido alguna vez la persistente sensación de que todos muerden tu nombre?

Toma la cáscara

si tomas la cáscara tendrás una letra que descifrar, ahora sabes que la necesidad solo era una compulsión, una tortura materializada por una forma de inteligencia superior. El desequilibrio entre los cuerpos materiales. Una teleserie con guiones de pirámides caníbales y leviatanes de algas. Solo por las frutas que se comen en distintas ciudades del mundo se pueden llegar a desarrollar distintas estéticas. Planteaste el ejercicio de comer una fruta por cada ciudad diferente. Creaste una estética cimentada en las frutas, en sus texturas y colores cuando protagonizaste tu suicidio ritual

cuando mirabas capítulos viejos de Miami Vice como un doble de

—el electrocutado. Eran granadas rojas y tú eras el doble del doble.

Se retiró de la escritura porque las palabras spinozismo y spinozista se convirtieron en insultos, a veces en amenazas. Los críticos del filósofo que no resultaban demasiado duros eran denunciados, las hordas teóricas querían llegar a las cataratas del Niágara a destiempo, no fueron el día preciso como en los poemas modernistas latinoamericanos, tomaron un atajo y quisieron ir cuando no tenía ningún sentido ir

cuando solo tenía sentido morirse. Y no hicieron más que mirar un punto fijo en la pared

pasaron la página. No pelaron naranjas

y tan hermoso que resultó después el amarillo en las novelas románticas.

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xvi

 Escucha, María:

Estás en un retiro espiritual.

Aquí tengo la cámara. Eres una mascota interestelar, sonríe.

Cabeza esclava. La visión de la muerte solidifica esta realidad no virtual. Imaginación artificial, sonríe.

Respira tramas, hazlo todo naturalmente.

Piensa en matemáticas, has ascendido al siguiente nivel.

Todo esto es un juego. Hécate, repite bursting with joy, escucha cómo la bilabial se desintegra en la sibilante.

Te beloveo.

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xvii

Vamos a adorar a un gato de anime, supliqué esa noche. Calliphoridae es una familia de dípteros braquíceros que incluye numerosas especies llamadas comúnmente, en otras denominaciones, y en dependencia de la zona geográfica: moscardones o moscardas de la carne, moscas azules o verdes. Tabula rasa.

Ayer estuve en un campo de golf pero no aprendí a jugar. Entre Pennsylvania y Florida media un mar de continuidades.

Un puente, tres puentes, construidos sobre los ríos o sobre el mar, una carretera de cielo presionando como un borde oscuro. Control remoto. Las mismas palabras, todo el tiempo las mismas palabras, los patrones sentimentales, una misión arquetipal.

Se trata de un juego literario, si escoges un personaje puedes explayarte en descripciones incómodas.

Conduce con cuidado, gritan todos

sadomasoquismo–de–plantación, cargaban con ellos látigos de papel periódico curado en tinas de agua y pegamento. Laceraban el cielo con sus nombres heráldicos, lechuguinos de faroles, subrayado de

sin embargo, ahora no es correcto decir eso ahora todos se excusan cortésmente diciendo, simplemente, que tienen otra condición sociocorporal.

Los átomos son el único objeto para sí mismo.

El tiempo es la forma abstracta de la percepción sensible. Si abres la boca, es posible que se derrame

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Guayabas

un tesoro en la alacena de productos latinos, cerca del naufragio de todos los referentes. Canícula solar. Buques en las costas. Los montacargas percudidos por el ácido clima. El

tiempo

estratificando este doblez de lo tropical.

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xix

anémona
compuesta
de
imágenes

me beloveo en ti

estoy
Overflowing
a tu alrededor

hongo atómico
de poetas de mediados del siglo XX
activismo de postguerra
…………..situacionismo de ilustraciones
la persistencia de las imágenes
entradas de información espontánea
anillos en la madera
mesa servida
manteles a cuadros rojos y blancos
tocinillo del cielo

Bienvenido a mi mundo

teatro del mundo
antiguo retrato del mundo
retablo de autorretratos y máscaras de animales
rey sol
…………..hombre pájaro o lobo
sismos de muerte lenta
ropa interior sagrada para el invierno
colores pasteles para no despertar intrigas entre la muchedumbre

culto de las estaciones
otra vibración              política libidinal
el cuerpo de la nación y perder el tiempo
interesándose en ella,
hice un velero con un traje de monja alférez,
diseñé tres clavos y una fábrica de textiles.

Hemos permanecido durante cinco días entrados
en el agua hasta la cinta
y como vimos que la sed crecía y el agua nos mataba
intentamos sostenernos de galletas de agua que crujían
en el clima seco. Salvavidas de caramelo, signos derritiéndose,
anémona solar: ayer estuvimos viendo a un
hombre que conducía un tractor en la televisión.

biopolítica de la ficción, ser un pato y luego un cisne.

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xx

Propósitos de año nuevo:

Encontrar la regeneración.
Tener la habilidad de ver a trasluz.
Imaginarme en una plataforma cinética.
Iluminarme.
(como cuando divagué al ras de esa instalación de Jesús Soto en el Museo de Bellas Artes)
Ese no era mi ideal, pero ahora no importa.
Pudiera ser mi ideal si lo intentara, si le diera suficientes vueltas al asunto.
Ropa interior sagrada.
Es una fantasía genético-plástica,
ciencia ficción de las sombras en la pared.

Tiene un desbalance de energía y se la pasa ronroneando en su casa. Como un gato sagrado en el templo del faraón.
Sor Juana Queen, Morgana Fairy.
Sentada sobre las imágenes, practicaba spinning frente al concilio de poetas.

Recordar: preparar albóndigas y leer biografías de escritores famosos o políticos importantes.
En una sociedad violenta todo es un asunto de energías.
Hermes Trimegisto,
Eres una figura arquetipal
Tienes tu discurso gestual y construiste tu propia dictadura histórica
poética de rasgos recompuestos a través de los siglos.
El presidente era dueño de un parque de bustos de bronce.
Penetramos en lo sagrado. El fetiche burlador, burlado.
Repúblicas bananeras del mundo unidas, costas pútridas de lanchas y otros barcos a motor. Estatuas de próceres en plazas de merey.
Ayer, biopolítica de la ficción. Las casas de cartón romantizaban un proyecto alfabetizador de letreros rojos.
Hoy, cisnes y expediciones, naufragios, calaveras color
de rosa. Durante este año nuevo pensaré en Cabeza de
Vaca, un conquistador perdido en las islas del destino
—hace cinco siglos respiraba algas imprecisas, no hubiesen deseado por nada del mundo acompañarlo. No había tantas casas amarillas ni pelotas de golf abandonadas en los cruces peatonales ni médanos de movimientos hundidos. Ni eran obligadas a dar media vuelta las pelotas sin posibilidad de otros procesos mentales y modelos económicos.
En el centro comercial, por ejemplo, no se auspiciaban funciones de pretzel. No podías meterte sus recovecos en los bolsillos del abrigo.
Florida: «rico, opulento».
Esa línea de catástrofes se conecta con otras líneas de progreso. Sé que te agradan las monedas de oro enterradas en el subsuelo y los fantasmas que las resguardan.

Corte de bufones, contigencias. Historia de la percepción
y desayuno sobre la hierba
la tripulación en el jardín de un museo lumínico
como el estilo impresionista en la pintura
el cantante de Maracaibo suena en el granero, desde el
programa digital de descarga

«cuánto amor, cuánto amor, cuánto amooor…»

La escritura automática de la propiedad privada…

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María Dayana Fraile. Puerto La Cruz, Venezuela, 1985. Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Obtuvo una maestría en Hispanic Languages and Literatures en la Universidad de Pittsburgh. Su primer libro de cuentos, Granizo (2011), recibió el Primer Premio de la I Bienal de Literatura Julián Padrón. Su cuento “Evocación y elogio de Federico Alvarado Muñoz a tres años de su muerte” (2012) recibió el Primer Premio del concurso Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores. Escritos de su autoría han sido incluidos en distintas muestras de narrativa venezolana como, por ejemplo, en la Antología del cuento venezolano de la primera década del siglo XXI, editado por Alfaguara, y el dossier de narradores venezolanos del siglo XXI, editado por Miguel Gomes y Julio Ortega, publicado en INTI (Revista de literatura hispánica). Actualmente reside en los Estados Unidos.

La ilustración de este post es un detalle de la obra «Blanca» del artista venezolano Juan Pablo Garza.
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