Jamila Medina Ríos

 

P r i m a v e r a s    C o r t a d a s

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Nana I

La primavera penetra entre un florecimiento, un estallido
y su raíz,
de la que se hace depender su fronda.
Ah, Ofelia.
Yo prefiero    quiero ser una triste
primavera cortada.

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Lay her i’ the earth:
And from her fair and unpolluted flesh
May violets spring! (1)

Laertes – W. Shakespeare, Hamlet

Utopia – primaveras cortadas

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Yocasta/Fedra

Dicen que traía la garganta
blanca y temblorosa como el plumaje de una alondra.

Estrangulada con sus trenzas la calandria cantó.

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Evadne

Hija de Ifis,
esposa de Capaneo,
se lanzó a la pira en Tebas.

No fue la tisis de las islas
el agüero, de un ungüento de nardos:
Brígida, Ilona
Katherine Mansfield
Juana.
Dicen que el bosque de Fontaineblue
(en invierno un bosque de lápices con cabezas de muñecas arrancadas y clavadas)
sombreado por retocadores de tierra firme
saca su añil de todas ellas.

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Ifigenia/Polixena/Casandra

No esperes comprender la poda
ni añores
que la raíz te atraviese vertical como un tentáculo,
te penetre viole(n)ta.
Túmbate.
Piensa en el sexo de las mutiladas y las brujas las débiles las retrasadas las caídas
piensa en las ciegas las locas las mudas las lisiadas las cojas las tullidas
las lerdas y las lelas
las enanas
piensa en el sexo de las tardas
que no llega nunca.

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En el Campo de Asfódelos

En un mar muerto (es)carabajo
danzas
sobre laureles (la ola abotargada)
debiera ser que duermes si no agita
la moridiza banderola del vencido
se mueve un dedo por decir
esta es mi boca en letras cinceladas
esta es la puerta hermafrodita de mis hambres
………………………y para ti no la abriré.

Cabezabajo
la grasa espesa donde flotas veo:
mar yerto de enorme laxitud
que no se deja agitar    se corta    pica
porque un mal paso liquide mi ansiedad:
valga un talón de Aquiles.

Hambrienta escamo mi carnada
soplo en el plato desierto de las aguas
ah calma chicha / del Jordán
(piña ácida) de gestos ahogados que aguardan y se ciernen
bajo la amarga gelidez.

Ningún bocado de tu boca ofreces:
carne mascada a poner en mi aguijón
asfódelos que abran
yugos de encrucijadas en la lengua.
Atada       de pies y manos al festín
vigila mi pupila
partiendo el limo con las manos.

Yo quise dibujar Jerusalem
quería
ser esa nana
fluir
con la misma blandura de bajeles       que ya no van a parte alguna
disipar o encallar en cualquier vado:
abandonarme.

Pez en salmuera    declinas escuchar
en qué dulce abismo / me pides que deslía la canción
cómo fue que no alcancé a decir(te)
que el arcoiris como las revoluciones
rasga el cielo pero cae en tierra / cae en tierra pero desgarra el cielo.

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Hóng dóu

Hóng dóu shíng nán guó.
Chūn lái fá jĭ zhī.
Yúan jūn duō căi xìé.
cĭ wú zui xìāng si.(2)

Anónimo chino

Ectopia –rollitos de primavera

 

 

Estigia 

Febrero y no octubre rojo / novilunio y no noviembre y no domingo (sangriento). / Desde Petrogrado la prolongación de las riberas: / Trotsky bajo la metralla /

la Guardia Roja, soldados y marineros / (no confundir con el Ejército Blanco,
con el Ejército Verde, con el Ejército Negro) / contra los cadetes y el batallón de novias /

de la muerte / cuidándose de preservar las paredes verde claro del Palacio de Invierno / el Campo de Marte dragado muchas veces por la flota / –Lenin

inmerso en las Tesis de Abril– / para enterrar a los combatientes de la revolución /
–Lenin volviendo a una ciudad ahora llamada Leningrado– / Rusia, 1940 polacos /

velados /  bajo los abetos rojos de Katyn / Trotsky con frío en la frente abierta
por una pica / Leningrado con el pan y el presupuesto recortados / quemando

sus casas de madera pero nunca sus árboles / premiando la conservación del verde bajo el cerco: / enmascarados por los
pintores: / la fábrica Kírov como un macizo

forestal / Smolny como un enorme                            claro en el bosque / Rusia, 1945 alemanas desfloradas sobre la marcha/ y a cambio sus hombres exhibiendo

sobre las ramas, en el camino de la vida/ la polacada sangrante del verano /
intactas sus venas por el hielo. / Maniluvio: / la boca de esta muchacha japonesa

envenenada / huele a violetas / a violetas las casacas / la besaron los ingleses /
la besaron los franceses y los rusos / pero la sangre sólo huele a sangre /

aunque reguemos abundantemente las palmas / de las manos /
dos mil veces en la penumbra tibia de la casa real / o haciéndolas correr

por las riberas de la Estigia, florecidas de loto / que son una infinita y sola ribera / larga como una longaniza / rosa como la herida de las violadas. //

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En Woodstock, toma Mnemosine

En los aserraderos
sobre el amarillo tibio de los prados de Aaru
viniendo de Bulu caravanas de película metálica
como un hogar de niebla subiendo
hasta los reservorios de la madera.

En la tiniebla infiernos tornasolados
(las redes de cavernas del Naraka congeladas y ardientes
del rojo vivo al loto azul utpala
el Naraka del aplastado el del gran grito el del calor y el gran calor
el de los dientes como castañas en el fuego, haciendo hu hu sin apagar la sed
y el Naraka del condenado a beber en un gran bol de colonia
con líneas negras que duran                                                           1296 años
por donde cortan los sirvientes de Yama
con ardientes sierras y afiladas hachas
un cuerpo
y el Avīci
el Naraka ininterrumpido de la hierba mora
macerada
por no se sabe cuántos pies).

Con los ojos bien cerrados oigo cantar los gallos
abajo
al fondo
en el camino de Bethel
el libro abierto de las puertas
del infierno y el cielo
oh Jardines de la morada y el pasto fresco de Guinee
Asgard, la ciudad amurallada, perfecta e incompleta a medianoche
y el lago de llamas de Gehena sobre el que crecen cabezas de demonio
tártaros báratros orcos
un fruto amargo sostenido que se debe comer morigerado
en la puerta de Din Yu:
Meng Pol prepara un té de cinco lotos
y en su puerta la niña de Tuonela (Tuonen Tyttö):
que nos guiará a través del río Gjöll o el Tuoni
en la corriente de cuchillos cayendo hacia los barrancos
en Uku Pacha en un cruce de camino entre los jícaros
me asomo a una casimba que es el ojo de la tierra
y cede un despeñadero
en que nada el espacio y nada el tiempo
vengo de Dilmun
donde habita la señora del aire, Ninlil
y nadie sabe que las semillas de sésamo sirven para comer
y para llenar barriles que te alejan del infierno (en Svalbard).

Food foot, fast food, football
hermana
emparédame gratis y rápido entre las Primaveras Amarillas
en una tumba / en una tundra de comida japonesa
quiero comer en Yomi-no-kuni
y regresar al j/rueg/do del big best acelerador
mientras la cruz roja expurga de ahogados el lodazal
y contra la malla eléctrica del escenario
se lanzan de cabeza mis cantantes semidesnudos favoritos.

Qué frío en el estómago Jimi
qué salto Janis y tu desabrigada
como una estrella en bruto minando la bandera
HELLTER SKELTER HELLTER SKELTER
calcula un descenso largo un suicidio en masa
planea(n)do en la internet.

Abre las puertas de la ciudad de luz
Jim Morrison duerme a salvo en casa
quería estrenar la bañadera de la reina de Saba la bañadera de Séneca
la bañadera de Cleopatra la piscina de la reina Victoria
el urinario de Duchamp la bañadera de Marat.

Dios nos asista
me han alcanzado los 27 años
ven que traigo en los bolsillos
del chocolate azul
y el primero en entrar en Sheol fue el blando Abel
nunca has tomado jugo de Soma
ven conmigo al Naraka de la ampolla y al de la ampolla abierta
al Naraka del gran loto donde tu cuerpo entero
terminará por romperse en piezas de carne cruda
tus órganos internos hacia el frío
rotos también más tarde
ya sin música.

Ven al Naraka de los escalofríos
que los mercaderes de la montaña rusa
ya no podrán llegar.

No busques más a la que ya nos ha encontrado
en el deslizador
tocando el agua
entrando en Tlalocan te daré el mapa de Amduat
y te daré mi secreto.

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Leteo, 1989
(Celdas de terciopelo o El tabú del nombre de El Rebelde Desconocido)

De cada década
una pequeña primavera de Praga:
1956, Hungría
1968, Praga, con tanques, y París
1977, Pekín
1989 (como un impetuoso dominó mientras Sinatra cantaba:
to do things their way)
Moscú, Polonia, Hungría, el te/alón de acero de Berlín
Checoslovaquia, Bulgaria, Rumanía
–no precisamente envuelta en terciopelo–
y Tian’anmen,
con tanques, plantada en el camino hacia la Ciudad Púrpura Prohibida.

Después del carnaval, la borrachera de mil le(n)guas:
la cuaresma
que no es un tiempo triste, sino más bien meditativo y recogido.
Es, por excelencia, el tiempo de conversión y penitencia.
El color asociado a este período es el morado
que significa discreción, penitencia y dolor.

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En espacios abiertos

En 1947 Samuel Beckett –camino a la universidad– visitó un hospital
de la Cruz Roja irlandesa.
Escribo su nombre en un papel
y trazo curvas, rectas, un paralelogramo:
Calvert (O´) Casey traducía del inglés al francés en Canadá
James Joyce muerto hacía seis años en Zurich
bajo un campanilleo de abalorios
Thomas Mann inoculando endemoniadamente en verde al Doctor Faustus
1929-1960: Borges cultiva, con cuidado, un agujero en su poesía
a un siglo, Hans Christian Andersen publicaba, en alemán,
otra vez el cuento de su vida…
En el espacio abierto
los días se apilan
las fechas (estas y otras que callo o desconozco)
se estrechan unas contra otras
la mar del tiempo sin hacer el menor ruido.

Por si/í no es nada la figura
soy yo quien pone
…………………todo su afán
…………………en pulir un sendero
………………………………….que va de sus nombres
…………………………………………….a estos versos:

Viva la muerte mi sola estación
lises blancos crisantemos
nidos vivos abandonados
lodo de las hojas de abril… (3)

 

 

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[…] he had eyes like drenched violets, so large that the water seemed to have brimmed in them and widened them […] (4)
V. Woolf

Anatopia –sitio de primavera 

 

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Hanami

Cuídate hija
el extranjero que coma el fruto del loto
olvidará su patria.

Ven a bailar sobre el mantel
previendo los brotes tempraneros del cerezo
y a esperar los faroles de la noche
velando su flor tardía
qué brillo     cuando aparezca su misterio apacible
sonrojándose en plena oscuridad.

Concéntrate en las hojas y las sombras
pétalos aún dormidos
¿qué fuiste a buscar entre las ramas
más allá de las islas del Japón?

Su tierra es tu columna vertebral
por una grieta entre las hojas
¿quieres tocar el cielo
embebida en las flores que en él crecen
en un cieno para ti desconocido?

Explica hija tus vendas
tu paso al caminar se balancea
como una flor que ha conocido demasiados espejos
me recuerdas
al nelumbo dorado.

Ilusa
después de beber el té del loto-el cerezo quebrado de tu pie-quedará unido a tu tobillo-por infinitos pedúnculos de seda.

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Islarmadillo

Bajo el ojo del huracán
en la fauce abierta del Caribe las islas se anillan como gusanos
con ojos alargados de carnero
a la deriva como carne de cañón

islas balando
desraizadas

islas violetas

isla como el morado de la zarzamora
isla como la malva
–artificial y hermafrodita
como la lila
–degollada
islas filosas de coralina
–que se cortan al combarse
blandas como el sargazo
–como el lagarto por debajo
islas de índigo
–líquidas como anémonas.

Hay una isla fugando
imitativa
isla girándula
el armadillo calvo, el armadillo gordo como un cerdo
que baja
por galerías en la tierra
su cueva en espiral como sus huesos
–un hueco redondo, un huevo–
es su blasón en la corteza.
El armadillo en la humedad
y el armadillo en la sombra de la tarde     expandido.
La cópula un segundo
ensimismarse, sólo el esfuerzo de un suave tirón
de carne
trunca.

Bajo la luz ultravioleta / que ennegrece la plata
mirándose en las aguas de lavanda
quién pudiera pescar la joya blanca de la primavera.

 

 

 

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Notas
(1)
Tiéndanla en la tierra:
y desde su blanca e impoluta carne
(sea) la primavera de violetas (de mayo).
(Trad. J.M.R)
(2)
Guisante rojo
El guisante crece en el sur del país.
Echa brotes en la primavera.
Que ustedes lo recojan.
Pues éste es el símbolo del amor
[que demuestra una añoranza infinita].
(3)
Vive morte ma seule saison
lis blancs chrysanthèmes
nids vifs abandonnés
boue des feuilles d´avril […]
Samuel Beckett.
(4) […] tenía ojos como violetas empapadas, tan grandes que el agua parecía haber desbordado de ellos, dilatándolos […].
(Versión de la trad. de J.L.Borges.) 

 

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Jamila Medina Ríos. Holguín, Cuba, 1981. Es filóloga, docente, poeta, narradora, ensayista y editora. Perteneció al grupo Vórtice y fue editora y codirectora de la revista Upsalón, de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Cursa estudios en Ciencias de la Religión y en Lingüística Aplicada. Actualmente es jefa de la redacción de poesía en Ediciones Unión. Ha incursionado en la narrativa con Ratas en la alta noche (2011) y Escritos en servilletas de papel (2011), así como en el ensayo con «Diseminaciones de Calvert Casey». En poesía tiene publicado Huecos de araña (2009), Primaveras cortadas (2012), Del corazón de la col y otras mentiras (2012) y Anémona (2013).

Las Margaritas blancas que ilustran este post pertenecen a la pintora francesa Séraphine de Senlis.

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