Poemas de «La Geometría de la grieta» (inédito) de Jairo Rojas Rojas

10:00 a.m.

No debo caminar y caminar  emulando mi planeta favorito
No debo escuchar la señal de la estrella que señala la casa en el cielo
No debo abrir los ojos a la luna y hablarle de mi madre
No debo soñar con la trompeta que anuncia los sueños con gritos
No debo quemar los billetes de mi país frente a una pila de muertos
No debo llevar un mantra detrás de mi corazón
para escucharme
No debo inventar una casa con la lluvia
No debo inventar una llave con la música del viento
ni hablar como una O azul
No debo inventar…
………………..no no no
puedo              porque quiero
desatar la sombra de la herencia, sin rocío /
quitar las viejas lágrimas incrustadas con miedo / a la raza,
puedo porque ya morí 3 veces
y ahora quieto, vienes a mi
a cantarme las astillas de tus primeros años;
puedo porque mi padre enrarece el aire
con la mano lenta buena, sin apuros, llegado el sereno:
yo he aceptado este túnel: lo abrazo, lo llevo,
en la vibración de lo que digo / aunque corcovees
pidiendo disimulo;
porque soy mitad sol, mitad mar, un aire apenas
desde el origen del mundo, calco nomás,
este canto que se va borrando
si no vuelves a casa
pero te lo digo
leeentooo
llevando agua en las manos como quien lleva una vela
atravesando la insistente tormenta
llevando el rocío a la mata que me devuelve las palabras
pausadamente como el gran oso que le da mano a su sombra
igual a la luna que camina al son de la hierba
y no me importa
porque solo puedo con una perla en la lengua
a la vez; la revelación
de una vida a la vez
(mucha realidad)
por eso no te trabajo y prefiero caminar
con mi hijo que no vendrá
aunque no se vaya,
y solazarme la cabeza de música, brincar enloquecido,
agradeciendo a los santos negros, sintiendo las palmadas
del ángel acompañado de charrasca
y agua             agua                agua
para mí y la gente que quiero: vieja, enferma,
arrinconada, tosca tocando sobre el lomo de las nubes
sin querer decir nada
porque ellos también oyen las voces del gato
y el aura del alienígena que murmura colores
porque ellos también rezan
agradecidos de estar a la orilla del abismo
molestos con la realidad
y el traqueteo de su engranaje
orando para tocar su cuerpo
vencer el pasmo
para sabotear el desfile de tanto orden en la marcha del tiempo
(es la necesidad de otro lenguaje) (inasible)
Puedo porque prefiero el bebedizo que mi madre trae
del primer árbol en la montaña
donde caben miles de palabras
que terminan modificando esta lengua
en reposo

 

11:00 a.m.

Nadie  en día laboral
11 a. m.
………espera              nadie
tras el ruido de la máquina/
nadie               se va
………reventado,
otra vez
a leer las líneas
que atraviesan el pecho de la luna
………………………..(nada de proceder
………………………..y romper algún dispositivo)
solo fantasmas            ese ruido
de la casa yéndose abajo
solo ruinas, no hay     odio al jefe
sin música de piedras, de agua /
la tentación del homicidio
ni hurtos, bien vistos por las sombras
nadie demacrado por las
horas               en fila /
nada; ahora polvo
río de polvo,               verde agua,
una presencia;           en el abandono
nadie /
el óxido en las coyunturas de la bestia de metal
solo: una gota de agua que vence el mutismo
―deberías saberlo―
por los bolsillo vacios que repiten
el crujir del hambre
nadie, nada /
aquí yace el desierto improbable / saberlo deberías
donde se inició la comida
titanes que traían billetes
y solo, ahora, tararean la canción
…………………………..de las arañas
nadie, nada de reflexión sobre la energía,
el cálculo,
cero metas del año,
―usted debería saberlo―
quién lo iba a pensar:
la nostalgia                 por la rutina
y la luz de linterna
que da a los pulmones de la montaña
en las entrañas del túnel
la cantera
y sus productos inflamables
ahora extinguidos
ahora               nada
nadie        ahí              acá

 

12:00 m

Volver
a la fragancia              de la niñez
con una sopera cucharada
(que da paso al silencio)
volver / y sí
al salivar junto al perro apaleado
con el hálito de la poca proteína
por las burbujas donde estalla el universo,
esa alegría ante la huelga general
esa forma de apagar el crujir ruido
abdominal
que no deja dormir / (aturdiendo) /
otra vez; las lentejas
que dilatan las pupilas
del mísero que aguza su decolorado canino
resistiendo la muerte mal:
pequeño gran milagro que calma el nervio
y galvaniza el muslo
de, siempre, ávidos comensales
remendando el gran agujero de su panza
/ blanda / quizás mustia /
con basura en el costillaje / pegada /
─toda la vida así─
aliteración de cada mediodía:
lentejas: bendita sopa,
sin traumático balido
junto al pan lleno de sudor
/ duro / del bueno /
que da fuerza al Gran artista
cuya embestida al remedio da más hambre;
─por eso te lo agradezco─
agradezco, padre, este plato
donde entra el cielo
sus rayas         sus gotas
pellizcar la sal
y que la pimienta incremente el rumor del hierro /
su bendita irrigación
en el templo que suena y desfallece,
─gracias─
ansioso arriba de la humareda
de la pequeña losa de peltre
desconchada
donde puedo mover la lengua
suficiente para el éxtasis
que es lamer el plato viejo / la olla raspar /
mientras se miran campos baldíos, gente en fila india,
te lo agradezco
lleno
con esta flatulencia hasta la noche irascible
y el eructo que no engaña
con el repetitivo alimento de las cañerías
a diario
explicando que esto podría estar peor…

 

1:00 p.m.

Mi hermano no ha clausurado
el cielo, aunque
lo obligues con tu estruendoso bufido;                                  “NO”, dijo,
ataviado con ropas de niña
…………………………pobre
llenas de flores cargadas de agua
y un arco iris que va de mano a mano
bajo un sol ancestral / el collar rosa indeseado
la blusa arriada
………………que tapó la hambruna            el defecto mestizo
que tanto rechazas rechinando dientes
por tonta,        feliz, quizás,
arrecha:
……….la miss de corona seca            de cosméticos burdos
sobre la frente llena de estrellas,
sin banda provincial
la Miss que huyó de casa tapándose  con su azabache pelo
con el resentimiento, tan propio de hermanos poetas,
con zapatos de sirvienta,
la llorona de harto tiempo / endeudada /
rezadora antes de cruzar hacia el afuera
de la ciudad más tranquila,
sacando la pichera de su corazón
porque no se cansa de buscar la sonrisa
en el reguero de niños ejecutados      por jugar
aunque lo reprimas con ley
de lengua castradora
aunque deba esconderse         en casuchas tristes y miserables
porque no te ama
porque odia la Venezuela fachosa y binaria
que exaltas como ejemplo
porque no ama al jefe vigilante,
infeliz e incapaz de meter un planeta en un libro /
nosotros, mi hermano,
la reina privada
reina de otro nadie
princesa de los humillados
princesa de mugre / elegante / corredora /
que repite el salmo 35:17
en el labio rojo contra amargas costumbres
resentida, clamando justicia / un mar no teñido de sangre /
sin nombre completo, sin nombre
como el de  este
………niño perdido

 

11:00 p.m.

Rostro al cenit
como aquel que mira el nacimiento de un astro;
lento/ para que oigas la lluvia
del primer día             del mundo;
que tus manos titilen luz, de nuevo; cierra el ojo
para que el cuerpo sea de agua
que se pliega y repliega —viva—
alza los brazos como las olas
al revelar sus secretos
mueve la muñeca de loca
como la primera constelación que apareció en el agua,
escucha el repique de tambor del corazón
que ya no sabe si habrá porvenir /
(la idea es unirlo todo)
(con la espiral de tu pecho)
Y aúlla
para que venga tu familia,
intenta no llorar cuando vacíes tu cabeza.
No ahorres.                 Sin miedo.
Baila para que el esqueleto se cubra de oro
porque tu venganza es no dejarlos dormir / tranquilos
a los vencedores
percutiendo la luna llena con tu dedos extasiados;
acá no interesa las polaridades          eres lo lejano
aquello                        ahora bulle en tu sangre
en tu cuerpo boga,
la sangre es otro río que delira
para que se estremezca el corazón de los árboles y las estrellas
y de los muertos, aún más,
del ángel que ya tuvo altar
no esquives los fantasmas, sino baila            en ellos
…………………………………………………con ellos
…………………………………………………dentro de ellos
que te arrinconen,      lleva tus sombras
a la esquina y
da las gracias por meterte
en la grieta de sus corazones
que cuelgan desde el cielo pidiendo
contacto contacto
y ábrele las manos como flores matutinas
que te añoran
llénalos de letras que no entienden los poderosos
esa será tu ofrenda a la orilla de la laguna
y gira gira gira gira gira gira gira gira gira
gira como la constelación que te imita
que es la forma más bella de violentar el desgano
y la manera más divertida de ampliar los círculos
que abren el cielo.
Forma un puente con tu cuerpo
y después  no te olvides de zapatear              en el tierrero
para que el sol oficie uniones perdurables
y de paso a la lluvia en la ciudad que dañaron
zambúllete en el aire lleno de gritos y lamentos
con todo y alpargatas
y besa con el cuerpo que así se dibuja el halo
que te identifica, pero hazlo ya
para que corcoveé la muerte
dibuja tu verdadero nombre en cada movimiento
que tanto solicita el Santo Negro
que ya pide el añejo y la llamada de los espíritus
que tanto le gustan cuando meces el mar:
así se borra el mundo
y es su más bello homenaje

 

Jairo Rojas Rojas. Mérida, Venezuela, 1980. Historiador del Arte por la Universidad de los Andes. Ha publicado los libros de poesía La Rendija de la puerta, La O azul y Los plegamientos del agua y ha sido galardonado con los premios: III Concurso Nacional de Poesía de Venezuela (2012), la XIX Bienal Literaria José Antonio Ramos Sucre (2013) y la XX edición del premio de poesía Fernando Paz Castillo (2014). Actualmente reside en Montevideo donde realiza estudios de Maestría en Literatura Latinoamericana. Administra el blog: http://unardoble.blogspot.com/. Los poemas del libro inédito La geometría de la grieta fueron remitidos a la redacción de POESIA por el poeta Rojas Rojas y la fotografía utilizada en la imagen de cabecera fue tomada por Francisco Delgado-Bravo.

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