La porte

Trad. Daniel Arella

.

§

 .

Simone Weil

L A  P U E R T A

.

.

Ábrenos la puerta para ver los jardines
Beberemos el agua helada allí donde la luna dejó su huella
La larga ruta quema enemiga a los extranjeros.
Vagamos sin saber y no hallamos el lugar.

Queremos ver las flores. Aquí la sed pende sobre nosotros.
A la espera y en agonía, estamos aquí delante de la puerta.
Si es preciso romperemos esta puerta con nuestros golpes.
Golpeamos y empujamos, pero la barrera es demasiado fuerte

Es necesario languidecer, esperar y contemplar vanamente.
Contemplamos la puerta; está cerrada, inquebrantable.
Fijamos en ella los ojos; lloramos bajo el tormento;
No dejamos de mirarla; el peso del tiempo nos abruma.

La puerta está ante nosotros, ¿de qué nos sirve la voluntad?
Vale más marcharse y abandonar toda esperanza.
Jamás entraremos. Estamos fatigados de verla.
La puerta, abriéndose, dejó pasar tanto silencio

Que ni los jardines ni ninguna flor han aparecido;
Sólo el espacio inmenso donde habitan la luz y el vacío
Se hizo de súbito presente de parte a parte, colmó el corazón,
Y lavó los ojos casi ciegos bajo el polvo.

.

.

.

.

.

La porte

.
«Ouvrez-nous donc la porte et nous verrons les vergers,
Nous boirons leur eau froide où la lune a mis sa trace.
La longue route brûle ennemie aux étrangers.
Nous errons sans savoir et ne trouvons nulle place.

Nous voulons voir des fleurs. Ici la soif est sur nous.
Attendant et souffrant, nous voici devant la porte.
S’il le faut nous romprons cette porte avec nos coups.
Nous pressons et poussons, mais la barrière est trop forte.

Il faut languir, attendre et regarder vainement.
Nous regardons la porte ; elle est close, inébranlable.
Nous y fixons nos yeux ; nous pleurons sous le tourment ;
Nous la voyons toujours ; le poids du temps nous accable.

La porte est devant nous ; que nous sert-il de vouloir ?
Il vaut mieux s’en aller abandonnant l’espérance.
Nous n’entrerons jamais. Nous sommes las de la voir…
La porte en s’ouvrant laissa passer tant de silence

Que ni les vergers ne sont parus ni nulle fleur ;
Seul l’espace immense où sont le vide et la lumière
Fut soudain présent de part en part, combla le cœur,
Et lava les yeux presque aveugles sous la poussière». 

.

.

.

.

.

.

Simone Weil nació el 3 de febrero de 1909 en París, Francia, y muere de tuberculosis en Ashford, Reino Unido, el 24 de agosto de 1943, durante la ocupación alemana en la II Guerra Mundial. Es considerada una de las filósofas más importantes del s. XX. Se graduó en el año 1931 en la École Normale Supérieure. Activista y comprometida con la lucha obrera y los derechos de los desfavorecidos. Su participación en el movimiento sindicalista y la Resistencia Francesa fueron memorables. Se unió al Grupo Internacional de la Columna Durruti, de corte anarquista, en el año de 1936 en plena explosión de la Guerra Civil en España. Al padecer una intensa crisis espiritual, terminó acercándose a un misticismo cristiano, pero eso no le impidió que se incorporara a las filas francesas  en Londres durante el estallido de la II Guerra. La mayoría de sus libros fueron publicados de forma póstuma, entre ellos destacan los siguientes libros: La gravedad y la gracia (1947),  El conocimiento sobrenatural (1949), El arraigo (1950), Carta a un religioso (1951), La fuente griega (1953), Pensamientos desordenados concernientes al amor de Dios (1962). A pesar de su ocupación principal con la filosofía social, siempre quiso que la conocieran como poeta. Sus poemas fueron escritos en la juventud, y más bien fueron escasos. Se trataban de un ejercicio de búsqueda estética donde fue revelando las inquietudes que ocuparían su pensamiento filosófico posterior. Sin embargo, sorprenden los últimos poemas que escribió en Marsella entre las fechas de 1941 y 1942, entre ellos, “La puerta”, por su magnitud simbólica que, en el fondo,oculta la descripción hermética de la lucha de todo individuo contra la fatalidad, la desgracia y lo imposibilidad en un sistema hostil.

.

Daniel Arella. Caracas, 1988. Poeta, narrador y ensayista. Licenciado en Letras mención Lengua y literatura Hispanoamericana y Venezolana por la Universidad de Los Andes. Magíster en Filosofía por la misma casa de estudios. Ha publicado: Al fondo de la transparencia (2009); El loco de Ejido (2013); El andrógino ebrio en el Haitón (2017). Es autor de varias antologías críticas literarias, entre ellas, Los relatos pioneros de la ciencia ficción latinoamericana (El perro y la rana, 2015). En el 2015 recibió el XIX Premio Iberoamericano de Poesía por Concurso «Ciro Mendía» (Casa Municipal de la Cultura del Municipio de Caldas Departamento de Antioquia, Colombia) con su poemario Anatomía del grito. Textos suyos han sido publicados en varias páginas web y revistas digitales nacionales como internacionales. Pertenece al equipo de la Revista POESIA de la Universidad de Carabobo, Venezuela. Anatomía del grito (LP5, 2020) es su libro más reciente.

La imagen que ilustra esta publicación  es el detalle de una obra realizada por el artista venezolano Víctor Julio González

Contenido relacionado

Archivo

introduzca su búsqueda