La Yerba Santa

Otal Susi

:

A Samuel Darío Maldonado
in memoriam

Caído de cara al suelo junto al barranco
He visto al hombre blanco.

Entre dos rocas morenas junto al barranco
Herido el hombre blanco.

El mar que grita siempre junto al barranco
Aullaba al hombre blanco!

Las olas como perros azules junto al barranco
Muerden al hombre blanco…

Como un recién nacido junto al barranco
Parecía el hombre blanco.

En el cielo como un zamuro vuela sobre el barranco
Mirando al hombre blanco.

Yo curé sus heridas y luego en el barranco
Me atacó el hombre blanco.

Y me robó las perlas… Porque yo en el barranco
No maté al hombre blanco.

Y lo eché a los perros azules del barranco
Cuyo morder es blanco?

:

*
*     *

:

……El varón blanco está caído sobre la arena – donde el mar
cuaja la sal al quedar preso.

……El varón blanco está herido – yaciendo entre dos rocas
y la espuma tiñe con sangre.

……El varón blanco oye al mar que aúlla – como la selva cuando
la azota la tempestad.

……El varón blanco ha sido mordido por olas – que saltan sobre
él como perro.

……El varón blanco se ve tan pequeño junto a las rocas – que,
como un recién nacido no habla.

……Sobre el varón blanco, en el cielo – vuela un zamuro averiguando
si tiene los ojos ya muertos.

……Al varón blanco sané las heridas con yerba santa y al estar
curado me atacó.

……Y me robó el collar de perlas que para ti tenía! – Por qué
no lo maté cuando yacía sobre la arena

……Y lo eché a las olas que siempre tienen hambre – y muerden
a las rocas como perros?

:

:

:

……Hat tit kuaes chi ingué kuyen karayu – Marakoi ingu –
Tiji mahuin taimaré.

……He tit ‘kuoe kushinuk nuye chikariyon – Kumbai au sikon
– Tiji mahuin taimaré.

……Hu tot kiaeo kobok ku tunch kiu mosa – Kiu hutn nanda
– Tiji mahuin taimaré.

……He tit pi an ma fash kiu hutn naksom – Nanseuk om
– Tiji mahuin taimaré.

……Hei tit keunt an mukeu ki es aras – Shambu kamas
– Tiji mahuin taimaré.

……Ha tit kiu kei chivatsari ingué marundek chi – Kuaes
inguatí – Tiji mahuin taimaré.

……Hei ki munbuh guaéui mahen kur ismeun – Fintch
nachun – Tiji mahuin taimaré.

……Ho tit stingui ki kianguri chara mucuchapi – Teus inguati
– Tiji mahuin taimaré.

……Ha tit matu shapu mabutasch kiu hutu nanda – Humbai
cgara – Tiji mahuin taimaré.

:

 

*
*     *

Hemos traducido este poema con la forma que tiene para dar idea de su peculiar métrica, que es la frase «el varón blanco…» al principio de cada verso y al final que he visto con estos ojos que mirarán después dentro de la tierra. El profesor Ottius Halz ha hecho notar un punto no resuelto aún satisfactoriamente. Siendo el poema escrito en lengua de los Timotes, tribu que habitaba cerca de la Sierra Nevada de Mérida, cómo es posible que se hable del mar? Fue que en las edades pretéritas el mar llegaba hasta la Sierre Nevada? O se trata de un lago andino? Nos parece que el Tiji mahuin taimaré con que termina cada estrofa y que hemos traducido por he visto el hombre blanco podría significar también he visto cautivo, al hombre blanco en cuyo caso, el canto sería de algún Indio Timote que fue preso por los ribereños del Lago de Maracaibo (Bubures, Pemenos o Kikirikies) – o por algún Conquistador o Misionero – y estando a las orillas del «mar» trabajando en la pesca de perlas, le aconteció lo que relata el canto. Nos contentamos con emitir esta hipótesis lingüística, recordando lo que decía Voltaire de la etimología: Una ciencia en donde las vocales no sirven para nada y las consonantes para mucho menos…

(Nota del T.)

:

:

:

Quinimari

:

A Eleazar López Contreras

La otra tribu qué busca?
…….Tierra?
Tiene el llano que ofusca
Y el en Cielo se cierra!

La otra tribu qué ansía?
…….Dioses?
Tenemos los del Día!
Ella los de la Noche atroces!

La otra tribu qué anhela?
…….Oro?
Pajuela tras pajuela
Llévale nuestro río sonoro!

La otra tribu qué envidia?
…….El páramo
Tan alto que el sol lidia
Y verde brota el guáramo!

Guá! Tribu ansiosa:
Mi Dios es de luz espera!
Derretirá tu Diosa
La de la Noche y cera!

E irán nuestros guerreros
…….A mataros!
Ningunos prisioneros!
El llano ha de enterraros!
Tus mujeres esquivas
Tan solo cogeremos vivas!

:

*
*     *

:

…….Qué quiere la otra tribu? Tierra? Sus ganados pastan y Ella merodea por el llano suyo, tan grande
que parece un cielo devolviéndose del horizonte!
…….Qué quiere la otra tribu? Dioses? Qué culpa tenemos de que adore los de la Noche oscura e
intranquilos como su conciencia? Los nuestros son grandes y azules como el Día!
…….Qué quiere la otra tribu? Oro? No le basta con el acarreo de pepitas que le hace nuestro río cuya
sed de metal no se sacia ni cuando el verano seca su caudal?
…….Qué quiere la otra tribu? Nuestro páramo toca con el sol y donde brota verde el guáramo! Cuando han podido los caimanes escalar las cimas donde solo se crían águilas!
…….Guá! Tribu de la envidia! Nuestra justa cólera te dará lo que quieres: Oro, sí, pero en la punta de
nuestras flechas; Luz, con nuestros Dioses que vencerán a los tuyos color de luna; Tierra, pero
sepultándote dentro de ese llano que habitas, porque nuestros guerreros matarán a todos los tuyos;
solo vivas tus mujeres, una noche más; después de haber sido nuestras, las precipitaremos por los
riscos del páramo, al salir nuestro Gran Sol, para que vea como muere una raza maldita cuya
sangre teñirá de rojo nuestro río…!

:

:

………………………………………………………………………………………………….(Japonés antiguo)

Ikaru akiraka hisomu kiu ku itrib
Sho wo kachi kan hitsuyu shu?

Ikaru suru michi todomaru kan shiroi
Kurogasa su karai ten makakete misu aroi?

Ikaru itribu mekura midaru jaku aroso
Kawa ho takumi yamabikomisu omaroso?

Toru tribu aguru wakimo akatsuki koyomi akiraka
Horu akebono mushiro kasanaru tatamui sukunaka

Ko! Kanibishio tribu nikawa!
Saru soshiro taoru shitawa!

Ko! Koeru tribu hizamadsuki ro!
Tsunadsuku noboru cho to so!

Odoru ahayi in
Tsui bo hokosai kin
Tai akai mitsukai
Shu shitsu kwai
Tstukusu kurai takashin!

:

:

………………………………………………………………………………………………….(Quinimari)

Karui rakari somu si kiu kur tribu
Kwo achiki namioki kan tsuyu?

Korai rusu nichiki maruto kan shirimari
Kogaru kuraiki wo kakete kinimari?

Tribu trougurru jakimo idaru jakuroy
Aknobo mushira kasanare yomi torondoy!

Yarna yagru mikirakari oru bikomi kura
Kachikamu muroi lapate wo burura

Koa! Oeru zimaru suki suki
Nadauste oboru fuki wuki!

Koa! Tribu gwate paipa kwome
Sunadsu hiroki wo oborurome!

Odo wgartsa malaiko pin
Tsuoi bo koyuusko in
Akaika apureko ukai
Wakigkwai ! kwai ! kwai !
Susuku quinmari ashin !

:

*
*     *

:

Nos ha parecido oportuno traducir este canto de la tribu de los Quinimaríes, que era dirigido indudablemente contra alguna tribu vecina y codiciosa; que creemos la de los Torondoyes, pero bien pudiera entenderse ser la de los Casanares. El profesor Ottius Halz encontró que tal canto bélico, tenía gran semejanza lingüística con otro japonés antiguo cuya versión hemos puesto junto con la quiminarí pues el parecido es verdaderamente curioso. Naturalmente que parecen aventuradas las conclusiones del eminente profesor pues dedujo –vista la incertidumbre del origen de Colón que este nació en América, apoyándose en ciertos documentos en donde el Descubridor relata que su infancia pasó entregado al cuidado de un marino de ‘ojos oblicuos’ quien le contaba que él (no se sabe el marino o Colón) era de un país de gente cobriza y que él (Colón) había corrido peligro de muerte al nacer con el pelo rojo y diferente de tal raza, por lo cual el marino de ojos oblicuos, lo había transportado a lo que llamamos hoy Europa, pasando por un país lleno de hielo. De modo que el descubrimiento de América no sería sino el simple regreso de Colón a su patria nativa.

(Nota del T.)
:

:

:

:

O’mahla

:

A Alfredo John

Por qué me prohíbes, hombre negro,
Que ame a O’Mahla,
Cuando sabes que con ella me alegro:
Es mi ala!

Por qué, hombre negro, me prohíbes
Que a O’Mahla, yo ame?
Por qué la odias y siempre te desvives
Que a mi «mujer» no llame?

Elle es negra como tu vestido
De más allá del mar!
Para aliviar mi suerte la has traído:
Déjame casa!

Si en tu libro santo hay la historia
….De la Reina color carbón!
Y me dijiste que subió a la Gloria:
….Mujer de Salomón!

El Rey me lo prohíbe, tú me has dicho
….Lo escribió en el papel!
Si yo tengo alma, no puedo ser un bicho:
….Amaré como él!

Misionero: esta noche abandono tu puebla!
…..Huyo con mi negra, ayoman!
Su cuerpo negro ocultará más la tiniebla:
…..No nos encontrarán!

Porque iremos muy lejos, allende el monte y llano
…..Donde Ella dará a luz
Nuestro hijo… A quien pondré nombre cristiano:
…..Jesús!

:

*
*     *

:

……Cómo me prohíbes, misionero – que ame a O’Mahla –
cuando es la alegría de mi vida triste – que tú aprovechas toda –
y que Ella levanta?

……Por qué me prohíbes, misionero – que ame a O’Mahla –
y hasta le tienes odio – desde que te rechazó – y me dices
es indigna – de que sea mi mujer?

……El Rey que nos quitó nuestras tierras – ha prohibido que
yo la ame –Y tú mismo me has dicho – que tuvo que sostener
una larga guerra – para lograr la mano de una princesa!

……Misionero, esta noche huyo – y me alejo del pueblo con
mi negra – que la noche ocultará mejor que el día – y cuando
quieras, sepáranos: ya estaremos a distancia!

……Más allá de donde la tierra se vuelve cielo – En Ella
dará a luz nuestro hijo – varón porque el amor lo engendra – Y
a quien llamaré Jesús!

:

:

……A shispu guña a tohi – Omahla moñé – inoha oh a sehgoi –
atogh a kosiké?

……A shispu guñá koñir – at Omahla aña – puporimi tañi
hedir – yaud bi ahaña?

……Iñohao tem bussarón – kag-ha guei yi koré – aña sap
passiuron – a yeyestam horiñan she.

……Kueru aña deu ayi bura – angui glesia cpacci – yeyes
Sulamoye geura – yeye ñiñá iñ acci?

……Roroi baka shimo – sheghiegh ayui – aña oh a totoi – ya-yé
yakra kabaui.

……Tem inho akasini – angui iguini tereye – a kinge tem
yomansini – sicpui sogot siereye!

:

*
*     *

:

El canto debe ser motivado por la prohibición española de que los indios se mezclaran con negros y blancos, para que se mantuvieran puras las razas. El Profesor Ottius Halz ha hecho notar, el primero, que los ayomanes tenían ciertas ideas bastante avanzadas para el medio en que vivían. Por qué poner al hijo «Jesús» cuando podía ser una niña y llamarla «María»? La última estrofa la ha traducido así:

       …En donde Ella dará a luz – nuestro hijo que será
varón porque el amor lo engendra – y mi lado derecho del cuerpo
se parece a mi madre – y es más grande que el izquierdo que lo
engendró mi padre – por lo que mi hijo será hombre
.

Con todo el respeto al eminente profesor, no creemos que el texto ayoman autorice tanta exégesis más bien que traducción. En lo que sí no estamos de acuerdo es en que los ayomanes creyeran que las mujeres son hijas de la costumbre y los hombres del amor. Lo único que autorizaría tal creencia es el mayor número de mujeres comparado con el de los hombres.

(Nota del T.)

:

:

:

Moskén

:

A Monseñor Felipe Rincón González

Con una oveja atraje a Bosin el terrible
Y cuando la comía, en pedazos deshecha,
En el codillo mismo, a Bosin el terrible
Lo maté con mi flecha!

Yo velé varias lunas a Morí en su escondrijo!
El cebo de unos huevos lo alucinó a mi lazo
En donde cayó vivo Morí, de su escondrijo…
Lo maté de un astazo!

Al sol, en el camino, a Tub la venenosa
Encontré una mañana tras de la presa en medra
Y antes que me atacase, a Tub la venenosa
Maté con una piedra!

Mi rival, Ojo de Águila; al bañarme en el río
Nadando entre dos aguas, me zabulló queriendo
Ahogarme… A Ojo de Águila, al bañarme en el río
A su cuerpo fui asiendo.

Nos sumergimos juntos hasta el fondo del pozo
Y allí yo lo mantuve arriesgando mi suerte.
Mi rival se ahogó solo en el fondo del pozo
Porque yo fui más fuerte!

Solo Moskén escápame… En el cielo alto vuela
Como una gota negra que rápida caerá
Sobre mí la sabana donde la muerte vela…
Moskén me comerá!

Y lo tendré en mi pecho como un adorno negro!
Pájaro inexorable! Siempre estás sobre mí
Atristando las horas que con Ella me alegro!
A Moskén no vencí!

:

*
*     *

:

Este poema, es lo único que resta de una raza de indios gigantesca, que coexistía con la de los pigmeos Ayomanes. Luchaba contra Bostin, el Tigre; Mori, el zorro; Tub, la serpiente; por el Amor, con Ojo de Águila; pero el cantor no supo vencer a Moskén, el Buitre. Lo más extraño de este poema, es que no hay el original, pues cuando lo transcribió Fray Anselmo de Cuenca al terminar de traducirlo se acabó la raza que lo dictaba y se conjetura que podía llamarse Caqueitia o Caquetia. Debo confesar que la versión literal de Fray Anselmo se perdió también, escapada por la ventanilla del “Goliath”, que me llevó una vez de París a Niza, cuando tuve la humorada de ir a ver el Carnaval, en compañía de una inglesa llamada Dreddy. Blonda británica pasó por mi vida enseñándome inglés y optimismo. Cuando echó a volar el papel de Fray Anselmo, reía como si estuviéramos en la tierra; hacia tanto contraste con el canto desolado del indio ante la Muerte, que volando, es el caso decirlo, me sugirió estos versos:

:

High Life 

:

La Vida es una rubia…
Tiene largas pestañas su mirada rubia
Y traje verde con frufus suaves de lluvia.

En las sienes lleva
Una corona de flores nueva…
Sonríe a Adán siempre con su boca de Eva!

Ser: una de las flores
De sus cabellos llenos de fulgores
Que no rayan con las canas de sus mil amores!

Hasta caer un día
Marchito, al seno de la tierra fría
Donde mi alma tranquila en cuerpo dormiría

Si no es porque la nada
Me arrojará de sí ya fatigada
A florecer de nuevo en la corona amada!

:

:

:

:

*
*     *

:

Vamos a los caballitos !
Cada uno estrellas !
No son aviones !
Ni vacas !
Hu ! Hu !

Son naciones cinco !
Que dan vueltas !
Como gotas !
Lunas !
Ha ! Ha !

Con música de Marte
en cuerda de Orinoco !
Míralos !
y sube !
He ! He !

Tus cornucopias abundancia
embistiendo a miseria
Banderas ! Espigas !
Pampa azul !
Ho ! Ho !

En ella: Forwards !
C. V. Un par de coces !
Blanco potro !
Llanero !
Hi ! Hi !

:

*
*     *

:

El lenguaje original de este canto tiene cierta analogía con el de los latinos que habitaban la Tierra, siendo sin embargo del grupo de lenguas peninsulares, desaparecidas con el cataclismo que hundió a España e Italia y parte del Mediodía de Francia. El idioma menesolano (Menesola se llamaba el país donde lo hablaban) nos da una idea de lo que era el extinto español, italiano o francés, y muestra además la influencia de otras razas comerciantes, pues se parece a las palabras de las claves que usamos en nuestro comercio con los planetas. De los Menesolanos se sabe poco, pero sí está puesto en claro, que su anhelo era morir al tener uso de razón y no lo la empleaban sino con este fin, llegando a él sea por medio de discusiones o de guerras[1], dirigidas, por Menesolanos que no tenían lo que llamamos en Saturno, prestigio ni patriotismo, pero que los Menesolanos seguían ciegamente con tal perecer. Tenían tan desarrollado este instinto que si por casualidad alguno de ellos tenía la buena idea de mantenerlos en paz, todos se ponían a conspirar contra él y lo vilipendiaban. Este modo de pensar, es para nosotros tanto más comprensible cuanto que los Menesolanos no podían como nosotros morir en el Planeta y resucitar en el Anillo, a voluntad! Pero de nada debe extrañarnos cuando se trata de un planeta tan atrasado como fue la Tierra. Y además, mal podemos darnos idea de Menesola, que como París, p. ej., causa tantas discusiones en el mundo de los sabios saturnianos. Si de París sabemos con toda exactitud que estaba situado en el Istmo que unía el océano Atlántico al Pacífico, no tenemos tal certeza con respecto a Menesola que el eminente List Uao colocó, primero en el Polo Norte de la Tierra y luego, corrigiéndose, en el Polo Sur! Lo que sí parece es que este pueblo había logrado servirse de los ríos para captar la música que tocaban en Marte. Problema que no hemos podido resolver y que sea dicho con franqueza, es una vergüenza.

STBL$AI$OA$R$RC$NS –
Presidente del Triángulo de Dos Lados –
Director del Cubo Científico del Anillo –
Inventor de los Asteroides Reconstituidos y Ministro para
las Relaciones con Planetas Atrasados. –
Saturno 10.001/99/00)

 

____________________

[1]Después de una marcha por las costas de Cororo, penosa y mortificante para el Ejército tuvimos un percance: Dos vapores del Gobierno Nacional, viéndonos andar por plenas sabanas se nos vinieron encima para ver qué fuerzas éramos y tanto yo que era el jefe como el del Estado Mayor General presentimos un desastre, porque las tropas le tenían pavor a los cañones y así nos desbandamos en lo que estos empezaron a tirarnos ponchas… Pudimos reunirnos tierra adentro, y gracias a un indio viejo que topamos en un rancho sin techo, salimos al pueblo de Cocuyo donde fuimos recibidos por los habitantes y tres cajas de música tocadas por tres italianos pianileros. Estuvimos allí una semana y levanté un empréstito forzoso a nombre de los Principios, dedicándome a enseñarle a los oficiales la guerra de las guerrillas, tal como la entendía el Estado Mayor General de Generales que componían nuestras tropas, en donde había solo cuatro soldados rasos no ascendidos por no tener más títulos de General entre los papeles del archivo, que metidos dentro de cuatro latas, formaba la carga de una mula negra muy mañosa. Ya de descansados decidí abrir operaciones y destacar un cuerpo de 25 hombres hacia la boca del río; tuvo que retroceder, porque en ella estaban otra vez las cañoneras lloviendo plomo. Entonces me hablé con el inglés jefe de la mina de cobre para que fuese a bordo y les dijera que no nos tirasen pues la tropa se componía de oficiales. Le contestaron que fuera yo a decirlo o que me presentara a las tropas del Gobierno, acampadas al fin de la línea del ferrocarril que salía de la mina. El Estado Mayor General se reunió en casa del inglés, donde por poco nos matamos echándonos la culpa de lo que pasaba. El inglés aceptó dejarnos ir por la línea a condición de que le pagaran una pila de libras esterlinas por los daños que iba a sufrir. El comandante de las cañoneras convino en que la reclamación la pagaría el Gobierno, si el inglés le arrimaba la canoa después. Nos pusimos en marcha por la vía del ferrocarril, pero antes, formamos una tirería al aire para gastar las cápsulas. Procedimos a quemar los papeles y le regalé la bandera al indio baqueano para que le sirviera de cobija por ser de lana colorada. Cuando llegamos a entregarnos, fue con las botas rotas y las bestias mancadas, pues el balasto era ganga de cobra, que cortaba como un ácido las suelas y los cascos.

:

:

:

:

Maremare

:

 A Tito Salas y Mariano de Madrazo

:Maremare se murió
Poel camino de Angostura;
Yo he visto su sepoltura
Pero no cuando expiró!
Salvaje’l inidio vivió
Contra’l español luchando:
Doscientos envenenando
Con el curare’e su flecha.
Su tribu no fue deshecha
Con Maremare atacando

Con Maremare atacando
Iba la Maremarita!
Ah! India brava pa bonita!
Al pelear siempre cantando
Y el grito e’ guerra lanzando:
Chichi parachi taiuro
Ji Maremare aicapuro
Viracocha chi chichara
!
Los indios ardía la cara
Y se atracaban reduro!

Y se atracaban reduro
Echando e valor raíces!
L’escupían en las narices
Al español tan seguro
Porque tenía el trueno duro
Del arcabuz traicionero!
Maremare era tan fiero
Que hasta asustaba las balas:
Él les quebraba las alas
Como si fuera de acero!

Como si fuera de acero
Su taturo abría cabezas.
La que golpeó patria en piezas
Y echaba un ay! Postrimero.
Maremare era ligero
Como el tigre pa comer,
Como el venao pa correr,
Como el cachicamo fino:
Derrotar quería al destino,
Por su tribu y su mujer!

A su tribu y su mujer
Maremare quería mucho.
El canto de amor yo escucho
D’ese cacique de ayer!
Al español dio qué hacer!
Cuando vio vana su fuerza
Cogió la gente dispersa
Y se retiró pal río!

La retirada – Dios mío –
Pa Maremare fue adversa!

Pa Maremare fue adversa
Porque la tribu creyó
Que al español derrotó:
Lo creyó gente mastuerza!
Ellos le echaban de berza
Cuando eran aji chirel!
Gente que secó laurel
Ese que crecer en la guerra!
Su sangre han dao a la tierra
Hasta quitarle la sed!

Para quitarle la sed
Su caballo echó Don Nuño,
El conquistador de puño,
Hacia el caño e la Merced.
De Dios estaba, creed,
Qu’ese día sola topara,
En la orilla a Maremara,
Que se estaba allí bañando…
Vio al Viracocha gritando
Se tapó el moño y la cara!

Se tapó el moño y la cara
Pero quedó tan sorpresa
Que Don Nuño la hizo presa
Y en l’anca se la llevara.
La Maremare cantara:

Tari tatari tarera
Qenachi tena quetera
Taturo chai Viracocha
.
Dulce como la melcocha
El canto e la prisionera!

El canto e la prisionera
El viento se lo llevó…
Maremare lo escuchó
Y la tribu toda entera.
Buscó en la cañamarguera
Por donde el viento cantaba…
El agua le contestaba
Y el cacique creyó muerta
Su Maremara despierta…
No sabía que ya era esclava!

No sabía qu’ella era esclava,
Que se sangre hubiera sido
El llanto que había vertido:
Si era e lágrimas de lava!
Solo Maremare estaba:
Como la palma en el llano,
Como en capullo el gusano,
Como cachicamo en cueva!
Era como Adán sin Eva:
Taba manco de la mano!

Taba manco de la mano
Que le agarró el corazón
Miren: las mujeres son
Labradas en maguey vano!
Maremare vio en el llano
– Brujuleando e descubierta –
A Maremara despierta!
Con Don Nuño iba a caballo;
Gallina ya de’se gallo
Y con su capa cubierta!

Y con su capa cubierta
De l’astucia de Don Nuño.
Fue Maremara a su puño
Después de una lucha cierta
Pero en su boca entrebierta
Nunca sintió beso e blanco,
Ni subile un fuego franco
Cuando la vio el español,
Con esos ojos de sol
Al cogela en el barranco!

Al cogela en el barranco
También le dijo después:
Tu cacique muerto es!
Ves la lágrima que arranco?
Peleó como un indio franco,
Pero con mis arcabuces
Muerto ha sido entre dos luces…
Mira sus flechas malditas
Con las que – ánimas benditas! –
A mi gente volvía cruces!

A mi gente volvía cruces
Y ella le puso ya una!
Fue la otra noche de luna…
En llorarlo no te aguces!
Quiero que en quererme te uses:
India, sé de tu español!
Quedo encandilá de sol
Y Maremara sencilla
Hablo en lengua e Castilla:
Esa que se habla con Dios

Esa que se habla con Dios
Hablaban en la emboscada
En que la tribu engañada
Cayó e Maremare en pos!
Ante Don Nuño la voz
Se alzó airada del cacique:
Chochoi apai liquilique
Viracochai pai taturo
!
Que maten a ese indio duro
Pa que se calle su palique!

Pa que se calle su palique
No fue con bala ni con lanza
Que la tropa hubo venganza
Y Maremare fue a pique!
Lo amarró con cuerda e fique
Y le cortaron la lengua
Desollando pa más mengua
La cara del indio altivo
Y echando el cuero vivo
Curare e su flecha luenga!

Curare e la flecha luenga
Fue a Maremare matando.
Él no supo cómo y cuándo
Su Maremara allí venga!
La muerte lo emperendenga
Y sin hablar pudo él
Ver al amor que fue d’el
Dando a Nuño un beso trique
Y era el último cacique
Y la primera india infiel!

Y la primera india infiel
No conoció alque moria:
Máscara roja tenía
Y ardiente como chirel!
Callado lo ahogó su hiel
Y en español la insultó
Y en indio cuando murió!
Yo he visto su sepoltura
Poel camino de Angostura…
Maremare se murió!

:

:

:

Andina

:

 A José Ignacio Cárdenas

Montaña mía: yo te adoro!
Eres mi montaña de oro:
Corazón!
Lejos de ti estoy enfermo!
Me despiertas, cuando duermo,
Con tu sol!

Todo tu azul me lo diste!
Eres tú mi novia triste:
Mi adorar!
La que yo siempre he querido
Sin poder cuando te olvido:
Olvidar!

Hacia el cielo fui en tu cima!
Guardas tú la bella que rima:
Toda luz!
Del torrente que en ti canta…
Vendaval en tu garganta:
Voz de tú!

Tienes en tu sien de abuela
Mucha nieve, como estela
Del vivir!
Pensaré en ti cuando la hora
De morir!

Guarda entonces en tu entraña:
Oh! Montaña mía! Montaña!
Al que fue…
Cántale con tu torrente!
Cuánto, cuánto, Novia ausente:
Te adoré!

Con mi tumba en el camino
Déjame en tu azul andino
Reposar!
Que en mi cruz crezca la yedra
Y al pie pongan una piedra
Al pasar!

:

:

:

Otal Susi (Salustio González Rincones). San Cristóbal, Venezuela, 1886 – Alta Mar, Buque Caribia, 1933. Poeta, dramaturgo, cronista, diplomático y traductor venezolano. Estuvo vinculado con el grupo La Alborada y cursó estudios de Ingeniería en la Universidad Central de Venezuela. En 1909 se radicó en Europa donde ejerció labores diplomáticas en Ginebra y Francia. Entre sus obras destacan: Las cascadas asesinas en (1907), año en que compuso su Carta de Salustio González Rincones para su mamá que está en Nueva YorkTrece sonetos con estrambote a Σ (1922),  La yerba santa (1929), Viejo jazz (1930) y Cantando germinan (1932). Los poemas de La Yerba Santa Fueron seleccionados por Jesús Montoya, miembro de la redacción de POESIA.

:


La ilustración de esta entrada es el detalle de un dibujo del destacado artista plástico venezolano Carlos Rojas
Share on whatsapp
Share on facebook
Share on telegram
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

Contenido relacionado

introduzca su búsqueda