Luis Enrique Belmonte

Poemas inéditos

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NOTA PARA LOS MUCHACHOS

Muchachos, adiós muchachos,
miren por última vez esto que se despide
(todo se despide)
con un tallo de flor marchita, esto que se despide
con paticas asustadas, esto que al despedirse
suelta conejos (como pelusas) sobre un terciopelo negro.
Muchachos, no es broma, adiós muchachos,
acuérdense de esto que parte con el minutesco, adiós
a la carrera armamentística de frases célebres,
ya no mediremos nuestra memoria
en el registro de lo inútil.
Miren esto que estaba y ya no está,
no es truco de magia, muchachos, es el traqueteo
que al fin ha cesado, o la mirada que ya no vuelve
a las manos de su amo, esto que se despide. Sigan, sin embargo,
practicando el oficio, la incipiente cartomancia,
los juegos mortales: esta broma y sus pirañas.
Ya los escucho reírse
sobre el pupitre del dolor compartido,
ya los oteo, desde acá,
espantando bichos exaltados en sus cuartos,
invocando la escalada, el zumbido y la caída,
y el levantarse con flojera pensando
que es un error, todo esto un error.
Ya los oteo, desde acá, escudriñando en los depósitos,
aparentando estar bien, todos estamos bien,
es nuestro juego, alguien recibe al fin
la esperada bonificación, por siempre,
por última vez, muchachos,
adiós muchachos.-

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RUEDA DE PRENSA CON EL HOMBRE DEL HIELO

Al hombre del hielo lo descongelaron
le quitaron el hacha de piedra
y le pasaron un endoscopio por la boca:
………………………..se supo entonces
que su última gesta alimenticia
culminó en carne de ciervo
cereal trillado y frutillas de endrino
hace cinco mil años.

Al hombre del hielo lo enderezaron
le rasparon el pellejo y le tomaron radiografías
para concluir que había tenido artritis deformante
y que llevaba cuarenta y cinco años cargando
con sus huesos y sus tatuajes
y la piel de un oso cazado por él mismo.

Al hombre del hielo descongelado
tendrán que congelarlo de nuevo
pues se está descomponiendo frente a todos
mudo quieto perplejo
cegado por el flash de los reporteros.-

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Luis Enrique Belmonte. Caracas, 1971. Poeta. Ha publicado los libros de poesía Cuando me da por caracol (1997), Cuerpo bajo lámpara (1998), Inútil registro (1999), Paso en falso (2004), Pasadizo. Poesía reunida 1994-2006 (2009) y Compañero paciente (2012). Textos suyos aparecen también en Una gravedad alegre. Antología de poesía hispanoamericana al siglo XXI (2007, compilado por Armando Romero), Cuerpo plural. Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea (2010, a cargo de Gustavo Guerrero) y Exilios. Poesía latinoamericana del siglo XX (2012, bajo el cuidado de Marina Gasparini). Ha obtenido distintos reconocimientos, el más reciente siendo el Premio de la VI bienal Mariano Picón Salas (2005). Su poesía ha sido traducida al inglés, alemán, portugués, hangul y árabe.

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