Luis Verdejo Navarro

Inéditos

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Pacotilla

El arte como la verdadera tarea para la vida
……………………………………………………………………………Nietzsche


estos mares de agua bajando subiendo trémula
son meros ensayos las enormes fallas
……………………..sin ripio – doble vez -eso sí
y aunque no todos los cabos y sogas
ladran al unísono
se responden alertas ante posible golpe

…………………..¿y el dolor     la locura de qué   de quién?

el viejo estaba enloquecido -dijo la mujer-
vas a matar al perro de un susto
…….
y tú estás fuera del claustro lejos de la exuberancia
……………………………propia de los trópicos
madurando en la sequía
……………….(no) ceguera –por favor-
te gustaría rezar uno nunca sabe

……………¿acaso el cosmos decide por nosotros
……………– las plantas    – el tulipán enfermo
……………– los (halos) hados maledicentes -juguetones?

…………….(esto va entre líneas chuecas
……………..entre huecos cóncavos
……………..ya sea en la roca intrusiva extrusiva monumental

……………..aquí va un epígrafe de Mallarmé
……………..encuéntralo para que las palabras de la tribu
……………..para que la forma sea más real que la del mundo, dijo Saer
……………………………– esto va entre líneas derechitas-
…………….¿en la ceguera del corazón delator?
…………….¿por qué insiste en todo el no ver más?)

………………………………………………….rezar   uno nunca sabe
………………………………………………….no leer todavía o
………………………………………………….al azar en el Tonio Kroger:
                                   …..se volvió refinado
…………………………………….selecto soleado
…………………………………….fino
…………………………………….exquisito
…………………………………….irritable
                                  ……contra todo lo banal
……………………………………….sensible
                                  ……en delicadeza y gusto

…………….entonces recordó al viejo
…………….de nuevo ante la estufa
…………….cociendo papas para el puchero, diciéndole:
……………………………………………………«la vida es dura –muchacho-,
……………………………………………uno se desentiende de toda esa pacotilla
………………………………………………………..con la aventura:
……………………………………………………………………………arriesga»

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Fiesta
(homenaje gaucho-peruano)

prepara la nueva fiesta con mate de coca en la tercera montaña infantil
plena de biznagas caminada con risas
ventana a cielo pardo sin pizca de hacha de bajón de caña
no más
oh, chango blanco tierno acomodaticio harto escupe viento

es un hada brillante feroz sin burla
dijo el viejo gaucho descontento desconocido

la nueva fiesta la conoces sin abrir el cancel
casi cárcel carnal

tienes el ábrete sésamo en la lengua húmeda en la ingle
para que surja líquido o río

el alcohol para esas nupcias es altamente feraz

oh, rubor blanco reconoces tu mar desde lejos
y el equilibrio de tu asombro   embriaga
y la materia humilde de placer
te asombra

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El espectáculo
(homenaje a H. Miller, J. E. Eielson, Hugo Gola)

a la manera de los tragadores de fuego
pero casi sin circo
esta flor cae concluyendo su ciclo después del espectáculo
el salto desde el trampolín de la intensidad
hacia un campo feroz reticulado

flor
estás
ya no estás en flor
o casi

ninguna herida deja
o mejor su aroma húmedo flotando sigue uno más entre los aromas

ya no arrasa ayer el lomo curvo el segar

la tierra es paraíso
el soplo silente del milagro

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No trabajo/ hambre

sabe que la muchacha está viva el día de hoy
por el sonido de sus pasos bajando la escalera metálica de caracol

no tendría, tampoco, porque no estarlo
ya que es una muchacha, cree, sana
(escucha cerrar la puerta de la calle)

podría imaginar cómo sube al camión
se abre paso, va viendo el color confuso de las paredes
las palabras de los anuncios
la gente en la banqueta, las placas de los autos

podría imaginar también cómo baja del camión
camina, llega al trabajo o a la escuela
saluda
podría imaginar muchas cosas más,
por ejemplo los montes morados, lentamente, tornándose verde-ocre
después mármol en la niebla

sentado ante la lámpara escucha pájaros
quizá gorriones cantar en su árbol

aun con luz no reconocería sus rostros únicos
por eso no abre la cortina

ayer cumplió 48 años y sabe que está vivo
porque escribe diciendo cada sílaba en voz alta

tiene sed, sorbe mate, trata de escuchar al gato
de la muchacha que todas las mañanas llora como niño

hoy no lo escucha, sólo escucha a lo lejos martillazos
una motocicleta, al verdulero haciendo jugos

ya amaneció todo

…………………….ahora tiene hambre

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Luis Verdejo Navarro. Tijuana, México, 1967. Estudió Literatura Latinoamericana y una maestría en Artes Visuales, Pinta, escribe poesía, hace escultura en cerámica de alta temperatura. Trabaja en el Taller de Tizapán de Javier del Cueto. Ha expuesto en diversos espacios desde 1996. En 2008 publicó el libro Poemas de la mano izquierda y en 2017 el libro Poemas de la musa negra, los dos en la Editorial Textofilia.

Los poemas acá presentados es una muestra de textos inéditos enviados por el autor a nuestra redacción.

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