Método Formal

Milagro Meleán

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n o t a  d e  a d v e r t e n c i a

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…………..la poesía últimamente en mí ha ido ejerciendo toda clase de libertad. me encuentro en ese momento en que el poema se impone ante mi voluntad de estructura y estilo. no está en mí anteponerme al poema que por obra de la poesía me usa como instrumento para su manifestación.

            sinceramente:

quien escribe.

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parte i

b o l s a  d e  c a n g u r o  ( o  a l g u n a  b i t á c o r a  d e  v i a j e )

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día 1

es hora del viaje y curación celular. mi ángel
guardián guarda silencio y se explaya sobre
sus alas, observa mi movimiento repetitivo
de las manos doblando una prenda, no dice,
y sus ojos abrazan como el rocío a los grillos;
sabe que el viaje no es una muralla a su
celestía, sonríe, y yo, continúo convertida en
mantra.

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día 3

mi ángel guardián es negro y mi cuerpo se
refleja y mi espíritu se refleja en sus poros de
nácar-milenaria, con su cabello divide las
aguas, se vuelve sombra y brisa si el calor ha
vencido.

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día 5

el viaje es la meta. la llegada; su efecto. soy
mi casa, soy mi madre y mi padre, soy mi
brújula y mi barco, mi soledad. hasta que
vienes a mi frente; allí duermo, ante tu
música y tu monasterio.

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día 8

sigo aquí. antes; durante y después del viaje.

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parte ii

a u s e n c i a s  y  a n t í t e s i s

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detrás del viaje, música en vano. azulosa
meditación del miedo. abismo entre seres
cotidianos, o deseo medicinal si amerita.
tengo la memoria de la dicha, grietas
transparentes por el llanto. parto hasta
nunca a ninguna parte, no soy cuerpo no
soy yo; es extravío.

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el viaje comienza desde adentro, se expande
se abrillante, se sueña, se abraza, se recrea,
se prolonga. el recorrido se expresa desde
adentro; canta o vibra según el cántaro
donde se vacía.

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relámpago oscuro es silencio de amanecer,
viene de noche, acaricia mi abismo, susurra
mi nombre en el segundo en que yo lo
olvido y abre las manos con la palabra
mágica que creó a todas las criaturas
creadoras del mundo.

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la sabiduría del retorno engendra perdón,
posible olvido de grieta, su costura.

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parte iii

v o y  h a c i a  a d e n t r o

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veo un bosque húmedo si cierro los ojos,
pájaros políglotas instantáneamente se
dibujan,  mi conciencia despierta, alumbra
gentil mi paso entre troncos que habitan
desde el inicio del siglo.

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camino adentro: una cabaña. chedid,
palomares y Borges me reciben. dentro de la
cabaña descansa una cascada. el recinto
colapsa de ángeles deambulando,
conversando entre ellos. entro en una caída
transparente y mi voz es mantra de médula
iniciando una orgía celeste.

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respiro con movimiento de araguaney que
danza o abraza el espacio

los ojos cerrados distinguen en mi boca la
claridad del mundo

amanecer reposa en un rincón de mi calma,
no sabe que ha sido espejismo pues me he
ido silenciosamente, como ladrón en plena
madrugada.

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parte iv

d e  o j o s  a b i e r t o s

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no existe el naufragio si no hay rescate.
ausencia crepuscular de mí misma, con la
vida reunida en un chasquido, temor del
tiempo, no del retiro.

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conocí a amanecer cuando no creía en
ángeles una mañana de luz inmaculada,
cantaba algún salmo suyo como bálsamo de
nieve o flor amarilla. le dije de paredes y
pilares lo que se dice del poema. entonces
se quedó a mi lado hasta ahora y después
de mis rostro de oscurana.

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hoy no soy el medio para la poesía.

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mis hijos sabrán huir del ego. hablarán lo
absolutamente necesario; serán sabios. se
alimentarán sin sangre. saborearán
lentamente la creación. dirán de su peligro el
retiro propicio.

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el amado siendo uno en mí no se da cuenta.
ensimismado de sí ante la herida y el
agresor. voy quedándome sola, incluso mi
cuerpo me ha abandonado. no perdona el
libro anterior.

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parte v

h o r a  d e  l e v a n t a r s e

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el viaje comienza cuando otro viaje ha
terminado.

el anterior viaje renuncia a ser llamado viaje,
ahora será asunto del recuerdo o el olvido.

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quién puede amar estos rastrojos que son mi
composición. quién amaría mi desnudez
atolondrada. quién a mi rostro derramaría su
dicha. quién a mis horas vendría con el
tiempo en sus dedos, invitándome al olvido;
la sin memoria.

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el despertar no es una constante. algunos
despiertan antes o después. despertar
tampoco corresponde al tiempo.  no se
despierta ni antes ni después. despertando
comienza el destino (para otros comienza
en el sueño).

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amanecer a mi lado, el cielo, mi infierno,
pero amanecer a mi lado.

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meditación profunda.

ven.

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Milagro Meleán
. Venezuela, 1994. Actualmente vive en Maracaibo, Estado Zulia. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad del Zulia. En la Revista La Náusea (España) hay una selección de su poesía en la Antología Doce poetas femeninas del siglo XXI. En la Revista Poesía de la Universidad de Carabobo se ha publicado parte de sus poemas inéditos, igualmente en la Revista AWEN (III número y en ebook Horas de Extravío). Ha sido finalista en el concurso Rafael Cadenas y Hugo Fernández Oviol. Y junto al poeta Freddy Yance participa en el proyecto audiovisual La Casa Andrógina, que a su vez está vinculada con la Editorial Digital Independiente que lleva el mismo nombre. En estos momentos escribe.  

 

La imagen que ilustra este post fue realizada por el artista venezolano Diego Abreu

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