Poemas de Ezra Pound

El regreso

¡Ved, ellos regresan; ah, ved los titubeantes
Movimientos, y el lento pie,
El paso indeciso y la incierta
Vacilación!
Ved, ellos regresan, uno a uno.
Con miedo, adormilados;
Corno si la nieve dudase
Y murmurase en el viento
Y a medias se volviera
Estos fueron los «Alados de Asombro»
Los inviolables.
¡Los dioses de sandalias aladas!
¡Con ellos los plateados lebreles
olisqueando huellas de aire!
¡Haie! ¡Haie!
Éstos fueron los prestos a la caza;
Éstos los del olfato fino.
Éstos las almas de la sangre.
Lentos en las traíllas
Y en los monteros, pálidos.

.

Vengan, cánticos míos

Vengan, cánticos míos
Descarguemos nuestros odios de un solo golpe y acabemos con ellos.
Sol cálido, agua clara, fresco viento,
Libérenme de los pavimentos,
Libérenme de los impresores.
Que venga gente hermosa
Vistiendo seda cruda de buen color,
Que vengan los graciosos habladores,
Que vengan los que tienen ingenio,
Que vengan los de alegres maneras, los insolentes y los exultantes.
Hablamos de lagos tersos,
De un aire seco, claro como el metal.

.

La fraisne

Pues era un grave, ceñudo consejero,
sabio en todas las cosas, y muy viejo.
Mas puse a un lado esta locura y el frío
de esta vieja edad que me cubre como un abrigo.
.
Yo era entonces muy fuerte —al menos eso decían—
Los jóvenes que practicaban el esgrima conmigo;
Pero rechacé esta locura, y estoy contento
de otra manera que me sienta mejor.
.
Me enrosqué entre los troncos de los fresnos,
He escondido mi rostro donde el roble
Tiende sus hojas sobre mí, y dejé el yugo
De las viejas maneras de los hombres.
.
Cerca del quieto lago de Mar-nan-otha
Me encontré una esposa
Que antes había sido un cornejo.
Ella me hizo abandonar viejas costumbres
Ella ha aplacado mi rencor de consejero
Mandándome a alabar.
.
Tan sólo el viento que suena entre las hojas.
.
Me ha hecho renegar de viejas costumbres
Al punto de que los hombres dicen que estoy loco;
Pero he visto la pena de los hombres, y estoy feliz
Pues sé que los sollozos y las amarguras son una locura.
¿Y yo? He rechazado la locura y el pesar.
He envuelto mis lágrimas en una hoja de olmo
Las he abandonado bajo una piedra
Y ahora me llaman loco porque he arrojado
De mí toda locura, poniéndola de lado
Para dejar las viejas y gastadas costumbres de los hombres.
Porque mi enamorada
Es un lago del bosque, y
Aunque todos los hombres dicen que estoy loco
Sólo es que estoy feliz
Muy feliz porque mi enamorada siente por mí un gran amor
Que es más dulce que el amor de las mujeres
Que atormentan y queman y nos apartan.
.
¡Ay! Es cierto que estoy alegre
completamente alegre porque la tengo aquí a solas
y nadie nos molesta.
.
Hubo una vez que estaba entre los hombres jóvenes…
Y ellos decían que yo era muy fuerte, entre los hombres jóvenes,
Aquella vez había una mujer…
…pero me olvido… era…
…espero que no vuelva.
.
…No recuerdo…
.
Creo que me hirió una vez, pero…
De eso hace mucho tiempo.
.
No quiero recordar ya nunca más.
.
Me gusta la leve caricia de los vientos que soplan
Aquí en los fresnos:
Pues estamos completamente solos
Aquí entre los fresnos.

.

 

cuervo-1

Ezra Pound. Estados Unidos, 1885-1972. Renombrado y destacado poeta. Su obra poética, A Lume Spento (1908), Personae (1909), Lustra and Other Poems (1917), Cantos I-XVI (1925), Cantos XVII-XXVII (1928), Patria Mia (1950), The Cantos (1972), entre muchos otros importantes títulos, ha sido una importante influencia en la poesía norteamericana y mundial. Su trabajo poético, crítico y ensayístico ha sido editado y traducido a varios idiomas. Las traducciones del inglés pertenecen al poeta venezolano Gabriel Jiménez Emán y la fotografía utilizada en la imagen de cabecera forma parte de la colección del Hulton Archive.

Gabriel Jiménez Emán. Caracas, Venezuela,  1950. Poeta, narrador, ensayista y traductor. Como poeta es autor de los libros Materias de sombra (1983), Narración del doble (1978), Baladas profanas (1993), Proso estos versos (1998) e Historias de Nairama (2007). Actualmente se desempeña como traductor de textos literarios y como editor independiente.

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Trad. Jiyar Homer & Isabel López

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