Redoble del ronroneo

Tomás Cohen

 

 

En Redoble del ronroneo, Tomás Cohen debuta con una inusitada maestría de la aliteración. La suya es verdadera poesía lírica, y su verso a veces deslumbrante se sostiene con seso y emoción. Aquí abunda la imagen vívida y la dificultad resuelta, y se invoca lo mejor del Neruda de Residencia en la tierra I y II. Además, Redoble del ronroneo entretiene sin distracción  —cosa de ninguna manera secundaria. Este es un primer libro importante.

Armando Uribe

Es muy raro ver cómo un poeta inmerso en su tradición descubre cuáles son las líneas que no han sido agotadas en ella y las continúa, y esto es justamente lo que pasa en Redoble del ronroneo. Me ha impresionado muy gratamente la forma en que Neruda es «usado» para producir un texto que se instala en la que parece una tradición «abandonada» de la poesía en Español y que Tomás Cohen revitaliza muy oportunamente. Sus poemas me han gustado realmente mucho, y me alegra pensar que seguiré leyéndolo durante mucho tiempo.

Patricio Pron

Aunque pueda no parecerlo, Redoble del ronroneo es un libro de amor. Su pasión es, sin embargo, paradójica, puesto que su objeto del deseo es su propia música —con ritmo en sus raíces. No mermado por el eco de voces ya consagradas, este debut logra crear un habla propia y, me atrevería a decir, inconfundible. La belleza de lo difícil encuentra en la poesía de Tomás Cohen uno de sus mejores ejemplos.

Cristián Gómez Olivares

Autor

 

 

ANFITEATRO CON PINCHES

Como agujas, incluso
en tu última grada, oye sus pinches
caer junto a la cama
desde el vestido castaño
perfecto para su desnudez—

Óyelos, turista, caer desde el torrente
que hunde en la piedra
una boca de sed—

Óyelos cayendo
cuando nuestra despedida
no era la última,
oh espectador
de nuestro espectro,
oye cincelazos
y nuestro silencio—

Oye sus pinches
ya en el suelo
cuando ella se viste
y sé que olvida
y diré nada
para dejarla irse
secretamente
más desnuda, más liviana—

¿Los oyes? Tan callando
son míos ahora:
me paro en ellos
como en agujas
o zancos.

 

 

LA VIANDANTE

Vuelvo al puente que me cruzaste.
Tiembla con el camión.
Mientras, van carros hacia incendios
con sirenas que varan y estilan.

¡Qué veredas, qué ángulos, qué vagones
indicas y enhebras con anillo de árbol!
Perdiéndote, gasto en los suelos
un laberinto con centro de suelas rotas.

Reclamo el naufragio del sabueso
en fuentes traseras de fragancia
y el amo tirón que le marisca,
por igual, ambos reclamo.

¿Qué hora era,
para mudar allí al mediodía?

Urgente demora, columpio siglos
en cuerdas vocales de campanarios
y concierto la liturgia deslenguada
de los videntes que no te vieran más.

Allí, crucifijo, salto del escenario
a sus libros diversos y abiertos como manos
y soy el viento que cambia solas las páginas,
el viento verde sólo en sus hojas,

sus hojas que saben sólo mi canción.
Las arremolino, desbocadas en mi voz,
y tiro su estante a mi cuaderno
y retiro el cuaderno de mi libro.

 

 

PRIMAVERA

La verdísima hoguera del trámite volado
hierve en su olla de follaje el caldo.
Derrama sed el cántaro, el canto echa su hedor:
se pintarrajea más primera vez.

¡A través! ¡A través! Niñita violadora
con paseo de clavel inmenso boca abajo,
con brazos en raíces —la muy semilla—
y a rastras las girantes nucas de esclavos.

Al redoble del ronroneo alza, riente,
las entrañas terrestres con ternura.
Es bomba de savia e inflación de fruta:
la glandular propulsión polinizadora.

Tras el agua en el aire, apenas lluvia,
y antes de la arena, casi nieve,
tras la caspa y la costra de agua lodo,
para el dado. Ficha en la casilla roja.

Iza antorchas contra frescos cavernosos
y pica niveles de arbusto en llamas.
Tras horas y estaciones mordiéndose la cola,
la mañana del año antoja adorar.

 

 

PASAMANERÍA

Pastor a goterones
de plomadas, de medusa,
sin hallar la cueva
te llueves, de bruces
………….y rosas lamentables
…………de papel que incendia
…………traman la frazada
…………de vello sobre el niño.

Pastor sin adonde
el balar huyera,
te refugias en la flauta
como si ordeñaras
………….y pisadas de ola,
………….venturosas en la arena,
………….espuman, abruman
………….instantes de hueso.

Niño lanudo, pastor seco,
………….¿qué tambor atruena?
………….¿Qué algazara
………….todavía vuelca estantes
………….y estampa antílopes en bicho?

Pastor manco, niño empapelado,
………….¡qué bombo en estadio vacío
………….apenas para circuir que ablanda!
………….¡Qué escabeche genital y veneno atento
………….no más para regar con monedero!

Del leopardo del suelo jaspeado por llovizna
que trepa sin garras, de manchas a vapores,
no distingo ya tu néctar estrellado
y del cadáver delantero a tu siga
va al mercurio un dolor de lingotes.
Momio adolescente, tallaste
tu milagro molesto como un leñador. Dale
con tu purga y durma, con tu disparate,
liquidación y aguacero—
………….Mas, todavía
………….la felpa de potro rellena a un conejo,
………….todavía, el pecho de fiesta que no invita,
………….idos los ladrones, todavía
………….ladra enrejado un corazón,
…………¿de quién?

 

SALMUERA

Sabes a mar, sabía el aire
que al agua más grande
íbamos para morir de sed.

Adentro, secreto e inmenso aire
que salaba en últimos besos
carne seca para el viaje arduo.

Inmensa, celeste herida
que el dejar de mirar abre,
sueltas nuestros días por años
como sabuesos o lágrimas.

Inmensa, celeste herida
que el dejar de mirar abre,
retiras al corazón de los ojos
como al verdor en otoño.

Adentro, secreto e inmenso aire
de ti a mí, iba en nuestro beso
por dulzuras a un cuesco amargo.

Sabes a mar, sabía el aire
que nuestro fruto, como el sol,
inhalaba su rubor para caer.

 

 

Tomás Cohen es un escritor y traductor chileno. Estudió Musicología y Arte en la P. U. Católica de Chile, Historia del Arte en la New York University y traducción del Tibetano en la International Buddhist Academy de Katmandú, Nepal. Actualmente profundiza en Tibetano y aprende Sánscrito como parte de un Master en Filología Tibetana en Universität Hamburg, Alemania. Tras formar parte de la Academia Literaria del Saint George´s College, Tomás fue becario de la Fundación Neruda el 2003. Desde entonces, ha publicado poemas, traducciones, ilustraciones y expuesto pinturas. El 2011 dirigió el ciclo de lecturas La Fertilidad de Algunos Muertos (Santiago, Chile), que homenajeó a Paul Celan, A. Ginsberg, W. Blake y otros. El 2014 participó en la Ashbery Home School y organizó una lectura bilingüe de Poesía Latinoamericana Reciente en Brooklyn, NY. Tomás ha leído su poesía en recitales en Buenos Aires, Santiago, Nueva York, Helsinki, Praga y varias ciudades de Alemania, como miembro fundador del colectivo Found in Translation. Actualmente organiza la Lectura del Puerto (Hafen Lesung) de Hamburgo, un ciclo de recitales multilingües de poesía y prosa, y trabaja como editor para la prestigiosa revista Asymptote. Ha sido premiado por el Fondo de Cultura de Chile para traducir la poesía de Timothy Donnelly (del inglés) y de Sakya Pandita (del tibetano). Como autor, su poesía se ha traducido al alemán, inglés y griego. Su libro Redoble del ronroneo fue publicado por Buenos Aires Poetry en Febrero del 2016.  La fotografía del autor pertenece a Karolína Kučerová, y el fotomontaje que encabeza este post fue realizado por el equipo de diagramación web de POESIA.

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