tedium.

Lucía Rothe

æ

 

nueve

si puedo apresar el mundo
en una palabra exacta
volverla un dios
exaltarla
haré mi tarea con lentitud sabré
con qué lengua probarte
pasarle la saliva de mi pulcritud
a la obscenidad que nos atraviesa.

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trece

San Andrés (detalle), 1867
Mariano Fortuny

Cuando vayas a cruzar,
déjame de este lado
déjame a la deriva.

Aún mi corazón es carne santa
le rehúso asesinar mirar
mirar a los ojos.

Miedo será poco

en un barniz de tarde aguada

miedo será poco

la movilidad traspone la luz

para que se acomode sola.

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:

:

quince

 

[…] pero aquel que no puede vivir en sociedad y que en medio de su independencia no tiene necesidades, no puede ser nunca miembro del Estado; es un bruto o un dios.
Aristóteles, La Política

 

yo era un grano de sal
que se derretía en éxtasis
por la lengua del sol de madrugada.

yo era un grano de sal
entre blanco espuma y cristal
que dormitaba entre los pájaros.

yo era un grano de sal
pero la intromisión de tus manos
me hizo sangrar los ojos.

y tuve ojos

y me tuve que ir.

:

:

:

:

:

veinticinco

substancia húmeda
era una protuberancia del estallido
..pero inevitablemente húmeda
como diluido está el universo en el agua
  desde las rocas primigenias.

 

las cuerdas en lidio
discurren en sí mismas
y son también atrapadas por la humedad.

en la destilación ritual hay una energía

antepuesta al congelamiento de la voz

asomo simultáneo de ritmos posibles
contradictorios en el caos,
pero sólo hasta la dislocación.

lenta aún, persistentemente húmeda
la viscosidad variable
en más de los doce tonos visibles
abrasando la posibilidad.

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:

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:

cincuenta y ocho

nunca pensé que íbamos a ser excepciones
hay en esta forma de ser algo de burla trágica
de comedia incómoda
quizá estamos solos esperándonos ver partir
y nuestras pestañas se queman
tratando de prender la pipa
que los dedos organicen pinturas con nuestra saliva
que se hundan más las correcciones en las pilas de papeles
húmedos
tu nombre se pega como resfrío de wawa
nuestras llagas nos vuelven ascéticos al mundo que
abordamos
me has odiado tanto que no te acuerdas
y ahora caminamos de la mano jugando pesca-pesca
como si las palabras se hundieran en gimnasios de mala
muerte
de entre todos los olores el más rancio te acompañe
qué decirte hermano cuando te enredas en mi cabello
qué decirte cuando no puedo más que odiar tu franqueza
todo ese dinero que gastaste no vale la pena
ninguno de estos papeles va a hacernos volar
reírnos sin público
nos quieren oír de nuevo y yo te aplaudo
eres el peor de todos
te amo porque me has cobrado todo con violencia
siento que somos gomas elásticas que rodean la galaxia
que la abrazan de un lado al otro
y se queman con los millones de puntitos
con los solecitos amargos que dan vueltas con ella
siento que, si te dejo estar cerca mío,
nos vamos a abrazar de nuevo y ruego
que me dejes desear destruirme para hablarte con esa
vocecita sobria que odiamos
sé que tienes razón hermano
y que vamos a ver arder la cordura
luego dejar la ciudad como estaba antes
antes del incendio
para que repitas que no somos importantes
que me muestres que no cambia nada
que la ausencia no mortifica
porque vamos a tragarnos nuestras palabras
dentro de un chicle bazooka.

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:

:

:

éxodo

Es aún más difícil. Pienso en una sola palabra, sin necesitar
más que una sola palabra. Puedo contar historias, no
contar nada. Enumerar cosas. Creo que es la pureza de una
sola palabra. Creo en la palabra.

En ser una pausa simplemente. Vacío. Es necesario hablar
del silencio. Es más necesario dar espacio al silencio.
Hemos perdido substancia. La velocidad abunda, tenemos
miedo de pensar lentamente, comprender una palabra.
Adjetivos para todo, adjetivos de adjetivos. No es eso la
poesía, adjetivar el mundo porque tenemos miedo de estar
dentro >del mundo.

Tener miedo a no tener nada que decir. Toda la existencia
dependiendo de una expresión, una ruptura del silencio.
Interrumpir el espacio y colocar algo. Tener algo
para desplazarlo a un espacio y contemplar. Para tener algo hay
que transitar por todo lado. Moverse, callar. Superficies, formas,
adentros y mente. La luz de las palabras y la misma

oscuridad en ellas. Una palabra no es nunca suficiente para
sí misma.

¿Pero quién eres tú entonces? Seguimos batallando con la
tierra, removida, blanda. Nos ha sido facilitado todo en
este mundo, todo en este mundo. Es imposible saltar sin
ser recogido. Estar para todos, todos contra el silencio que
nos asedia. ¿Sabemos estar en un solo lugar? ¿Podemos
aun pararnos en un solo lugar sin ver ni vernos?

 

——

 

Me llueve. Pienso en la noche. Eso es todo, pensar en algo
y hacer que aparezca. Nada más, sin petición ni triunfo.
triunfo. Lentitud y costumbre para saber desvariar o
decorar o deformar.

Si te digo que algo me ha sido arrebatado, ¿será que puedo
sentarme en esta silla indefinidamente sin pensar en
levantarme?

Hay veces que una palabra suelta algo, entrega otra cosa. A
veces torcemos todo con rabia, porque no puede
pertenecernos. Un oído sublime que es capaz de captar la
memoria, repartirla. Para hacer una impresión hay que
saber vaciarlo todo. Vaciarnos todos. ¿Qué Qué tan
to tenemos que ir acumulando
como trofeos a cada rato, i
fuésemos a ser devueltos en las mismas
circunstancias

He pensado de nuevo en ti y en el campo. En la carga, la
soledad, todas las palabras grandes que no tienen sentido.

Empeñarse en algo es esto. Vivir es esto. Deshilar e

 

Tenemos la costumbre de hablar del tiempo. Nunca el
tiempo, pero podemos describirlo en función del
¿ otro
Qué quieres oír
? Te tengo lo justo, voy a
deslumbrarte, vas a a

Mi lugar es pequeño así que mis palabras deber serlo
también. Traducir un par de cosas, un perro, un asiento.
Nada. Fósforos, olores, disgustos. No puedo comenzar a
ser un dios tedioso sin empezar con la palabra adecuada,
con el tono preciso.

Háblame de la impresión, de un color. Hay algo que no
puedo precisar, en donde te encuentro ligeramente
apoyado. No podemos darnos el lujo de ser tan mecánicos.
Hombre—máquina, predecible o qu calle y mis manos te
recuest an  loremipsum loremip
No hay más palabra que
esa, más dignidad que esa.

Como hablarte de algo tan lejano. Dijiste que nombrarlo lo
mataría. No hablabas de esto, por supuesto. Hablabas de
aquello que le precedía y continuaba en una especie de
espiral. Parecida a la melancolía, con números y unidad
infalible. Es flojo hablar de lo innombrable, hay que
ponerle nombre hasta a dios.

Darse cuenta que el espacio ensancha el tiempo. Lo que es
lento está perpetuamente lejano, aun cuando se observa
claramente.

Ahora podemos hablar de la gente. Aun me cuesta tanto
hablar , la metáfora como salvación de este vacío. Una cosa
por otra. Pero es la gente la que interviene. ¿Qué eres tú
sin todo eso que te han traído para que seas? No sabemos
vivir de otra forma que no sea con ellos, y es en ellos
donde nos encontramos. Subir una pared, ver el otro lado.
No verlo, no entender que es una pared.

Ser leve, ser feroz. No ser nada más que esto. Cuánto
pánico hemos desatado el uno del otro? No he querid
o sentirme tan al tiempo, nunca he queridosaber
interpretarme. Qué significa, es lo de menos.

Demasiado. Como verbo, tenerse demasiado ser para uno
mismo demasiado. O ver poco, da lo mismo.

Ser una pausa simplemente, vacío. El desnudo máximo es
vacío, solo hay que saber hasta dónde. Saber, no intuir.
Pero tengo la firme convicción de que eso no se puede.

Aún intento nombrar algo.

Cuento. Así como en números, distancias y tiempo.
Cuento existencias imposiblemente pequeñas.
Cuento los frascos en la cocina, los días desde la
última línea escri, la cantidad de sílabas.

El clímax del vacío traducido en el significado de todo. Ver
pasar acumulando y soltar todo junto.

 

——

 

He pensado de nuevo en ti y en el agua. En el campo, las
lluvias y la noche. Pienso que no tienes ya porque pensar
en el final del día.

Escribir como dibujar como hacer plano. Destruir. Escribir
todas las veces necesarias las mismas palabras porque el
vocabulario del dolor es pequeño y copiar es solo eso.

Copiar.

No desnaturalizarse. Hay en todo este pujar de legras algo
atrás
que debe aprender a decirse. No es digno lo que se
esconde, no somos pantallas. Pensabas en que hay una forma
de ser lúcidos además de escapar continuamente de ellos.
Tener presente la distancia. No significa nada, no significa
nada de nada.

Es trágico convencerse, releer y desconocerse. No te has
puesto lo suficientemente adelante, no nos hemos puesto.
Ese tipo de cobardía, una ligera forma de ser otro.

Esta repulsión a los sujetos pasados, a lo permanentemente
anclado. Cercanías pesadas, poder reconocer a un otro.
Tender hacia adelante, permanecer inmóvil. No hay más
sentido que hacia adelante, con todo lo que cuesta levantar
la cabeza solamente.

Agotamiento. Esa es otra palabra que tengo cerca a tu
nombre.

Tener miedo del cuerpo, tenerse miedo. No tenerse miedo:
encontrar hasta dónde, hasta dónde. Creen que desviarse
es lo fácil. No es fácil, permanecer no es fácil. Todo lo
consciente es difícil.

 

The absolute singular.

 

No tratar de metaforizar, adjetivar el exilio. Sólo es eso,
una forma de irse violenta, a veces lenta y nada más.

Si he de morir de algo que sea de muerte simplemente.
Estar harto de buscar razones para imitarlo todo. Copiar
honestamente es copiar. Si en dirigirse a eso sin pausa
Sin molesmoverse.

Pienso que yerro, pienso con los demás y somos una cosa.
Todos es muy poco a veces para
convtenecer a ellos.

Dicen, lengua y lenguaje distintos. Decir canal, decir
mensaje,
decir lucidez. Decir permanentemente qué
son las cosas que nos afectan y hasta dónde
tetos cuerpos.
Cansancio es otra palabra con tu
nombre. Me gustaría decir qué significas, pero arriesgaría a
quitar la inutilidad de pronunciar tu nombre.

Benditos son los nombres que sólo señalan. Como si
existieran, como si no se terminaran deformando en el
camino largo hacia eso.

Paciencia y nitidez para saber del desgaste. Escribo dúos de
palabras para tentar a lo ambiguo. Es ser claro decir
que no existes ahora, que no han habido momentos de esperanza,
que no podré devolverte a la simpleza de un par de
palabras.

Hablar de la desgracia. Morir.

Qué obsesión perderse y obligarse a retornar. Qué
obsesión tan traidora. Nadie que haya estado realmente
en ese lugar quiere hablar de la desgracia. A menos que
seamos nosotros, >que somos todos.

Dije una sola palabra. Mi vocabulario es pequeño,
todo se va repitiendo.

Desprecio. Solitario, precario. Ser hombres es entender la
distancia, lo volátil. Ellos que no han visto hablan demás.
Hablamos demás aun habiéndonos visto. Devolverse al
silencio, aprender a respetar.

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Lucía  Rothe. La Paz, Bolivia, 1994. Estudia Filosofía en la Universidad Mayor de San Andrés. Ha participado en los festivales de poesía: ANTIFIL Perú – 2017; Tea Party Encuentro de poesía latinoamericana Chile – 2016; III Festival de Poesía Transfronteriza “Panza de Oro” Bolivia – 2016 . Ha publicado Ensayo de transición con Maki_naria Editores (2016) y el fanzine CONTROL (2017). Aparece en las antologías físicas: Ulupica. Trece poetas bolivianos actuales de Libros del Cardo (2017); Enero en la Palabra (2018) y en varias antologías digitales y revistas como: Cráneo de Pangea (Ecuador), Poesía (Venezuela) y Escrituras Indie (Argentina). Fue coorganizadora de la FLIA La Paz 2018, y fue parte del consejo editorial de la revista Esparpajo y de la editorial independiente Nuevos Clásicos.

La imagen que ilustra este post fue realizada por la artista venezolana Blanca Haddad.

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