Poemas de Wang Ping

Y las aves nos guían

Del labio de una orquídea guinda una gota de rocío

Un volcán retumba en otro éter

Algo nos ha impactado
Y no sabemos por qué

Es abril. La pradera
Prepara otra ventisca

Maizales a la deriva entre el viento de la tormenta
Grullas de una pata oscurecen el río trenzado

Anillos de hielo como grilletes
Y el cielo en un sueño de origami

En la bifurcación del camino estoy parada a ciegas
Líneas de hexagramas, forma de lo amorfo

Esta luz y sombra–es todo energía
La misma diferencia en el campo de la percepción

Todo mañana tiene dos asas
Todo germen contiene su propia fortuna

Esta es la verdad para aquellos que aún confían
Un finísimo hilo, irrompible

Fuego desde el mar hacia el mar—la Gran
Isla—ceniza del vientre de la tierra

Niños de los ríos y montañas
Llevamos un sueño tan antiguo como las grullas

Navegando a través del cielo, el océano y el desierto
Pronunciando un grito casi muy humano

Las aves han seguido
Y los campos aún tiemblan con sus espíritus

Ellas no piensan          ellas viven
Simplemente    cada día un pequeño regalo

 

Confesión de un garganta rubí

En China, xiaoxin significa precaución
El corazón se encoge con cada paso de duda
Coraza de xin encogida de miedo – 小心
Un corazón marchito derramando sangre – Xiaoxin
El latir del enorme corazón de la ballena azul
A través de su cuerpo de 200 toneladas 10 toneladas de sangre corren
Sin embargo el corazón triunfante nos pertenece
Latiendo 1200 veces por minuto en nuestro pecho
Un cuerpo más ligero que diez frijoles pintos resecos
Alas resonando, cola chillando de dicha
Mientras nos lanzamos hacia nuestro amado, relámpago de plumas de neón
El aire en llamas—no hay otra forma de amar
Ten cuidado, advierte la madre a su cría dando
Volteretas, mientras hala una cuerda atada a su cintura
Xiaoxin: encogerse y hacerse más pequeño a cada paso
¿Cómo un pichón entra al cielo con un corazón temeroso?
¿Cómo volamos sin caer primero de cabeza hacia la tierra?
El monstruo ruge en los campos más bajos, su aliento
De lava funde los pies vacilantes a lo largo del camino
Cómo vivimos sin saborear  la muerte de
Cada noche, nuestro enorme corazón se detiene
Nuestro ser, más liviano que un centavo, lleno de azúcar hasta la mitad
La otra mitad es una ofrenda al señor de la noche
¡Oh, cómo podemos arrepentirnos: morir cada noche
Para el festín de mañana, una orgía de vuelo y néctar
A la velocidad de la luz! No hay otra forma de vivir
Aun si se está siempre al borde de morir de hambre
Arrojarse a 1500 flores diariamente, cruzar el Golfo
Con comida para un día, estar vivo sin aliento
Con las alas batiendo 200 veces por segundo, el corazón latiendo
600 veces en reposo, el doble de eso durante el vuelo
No hay otra forma de cruzar
Desde México hasta Alaska, nuestro cuerpo de dos gramos
Lleno de néctar, el descanso es nuestro corazón—enorme
Lanzado al viento, hacia lo desconocido
¿Quién dice que es mejor vivir como una oveja eternamente
Que como un león por tan sólo un día? Xiaoxin
El coraje no es la ausencia de miedo
El secreto está en nuestro deseo de vivir
A horas de la muerte, cada noche
Aletargados, perdiendo la mitad de nuestro ser
Cayendo desde el cielo
Mientras volamos a través de mares y desiertos
Pronunciando un grito casi muy humano

 

Solsticio en Lhasa

¿Qué más puedes decir
Hija nómada de los glaciares?
La ciudad ha blanqueado el sol de tu cara
18 años con pecas en la nariz
Pieles de yak, cebada, viento arenoso
Rodillas rígidas de limpiar baños
¿Qué sueños te mantienen viva
Sobre el piso de mármol del Hotel Gangkar?

Turistas borrachos y sus ruiseñores
El dinero es la luna en las calles sagradas de Lhasa
En Beijín una tormenta suelta 36 toneladas
De polvo sobre la ciudad de concreto
Hija nómada del Río Negro
¿Qué más puedes decir?
El humedal se convierte en desierto
Hogar para las ratas, cadáveres de yaks

El té salado que trajiste a mi habitación
Mantequilla que flota desde una fábrica distante
“Es falso, pero sabe bien.
El real desapareció, como la nieve de los picos.”

Brisa, aliento, lechos de ríos desnudos
Al anochecer, un niño en su moto
Llega a casa con su último rebaño
Hija nómada del Lago Sagrado
¿Qué sueños te mantienen
En la jaula de vidrio de la ilusión?

Ante las nubes
Taxis, camiones, tumultos de buscadores de fortuna,
Detrás de las nubes
El Palacio de Potala ausente de su Buda

Tus ancestros están en el camino
Hija nómada de la Meseta del Tesoro Azul
Guantes de madera y rodillas protegidas
Largas postraciones hacia el viento
Sus llantos de fantasmas inmortales
Exigiéndote que mantengas la lámpara ardiendo, ardiendo

Y me gritas desde el otro lado de la calle
“Hermana, por favor, consígueme un esposo rico en América.”

 

Wang Ping. China, 1957. Poeta, ensayista y editora. En poesía ha publicado Ten Thousand Waves (2014), The Magic Whip (2003), Of Flesh and Spirit (1998), entre otros. Varios de sus libros han recibido distintos reconocimientos como el Eugene Kayden Award, Mid-west Distinct Immigrant Award, Long Island University distinct alumni award, Minnesota Book Award y Asian American Studies Award. Wang también se desenvuelve como fotógrafa y artista de medios mixtos. Las traducciones del inglés fueron realizadas por el poeta Daniel Oliveros y la fotografía utilizada en la imagen de cabecera fue enviada por el autor.


		

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