Un monstruo de Frankenstein

Nérvinson Machado

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Un poeta en el extranjero es monstruo de Frankenstein

Sí, había tocado en una banda punk, Crisis Política. Si no me equivoco, en el ‘95. Y desde muy joven, como todos los jóvenes –por supuesto–, sentí erizar los vellos de los brazos cuando un buen tema musical me golpeaba los oídos. Esos inicios –a veces tan cercanos y otras veces como si fuera la historia de la vida de otro–, tan pocos poéticos y no llenos de libros líricos, sino de mucho material filosófico e histórico, pueden decir algo sobre lo que he escrito hasta ahora. En parte, porque los tiempos que me tocaron vivir en Venezuela, como lo sigue siendo ahora, con otros matices, estuvieron más cercanos a locura que a la razón. Entonces me moví, no por razones políticas, sino personales (las que me guardo para una novela un día) y fue cuando empezó la construcción del poeta o del monstruo de Frankenstein, que son lo mismo.

Y si comenté esos golpes musicales que erizan la piel, es porque lo mismo me pasó cuando leí por primera vez otro tipo de poesía, alejada de la melaza y el discurso fácil, que de alguna manera me remitieron a mi intención dentro del punk. Pero para entonces estaba en Chile, un país al que le debo mi vida como escritor.

Uno de los primeros temas que me llevaron a interesarme por la escritura y en especial la poesía, fue encontrar relación entre memoria, muerte y el libro (como objeto).

Muchos de los temas manoseados en la poesía son el amor, la muerte y el tiempo. Sin embargo, cada poeta es, por sí mismo, un nigromante, un ser dedicado a hablar con los muertos; es decir, con la memoria. Borges, en algún punto, menciona que, de una u otra forma, todos éramos los que habían muerto antes de nosotros. Y digo esto con la lejanía y el respeto de la paráfrasis. Al fin y al cabo, Héctor advirtió desde el más allá, en la Odisea; Ulises viajó al inframundo para conocer su destino; Eneas tuvo que hacer lo mismo; en Dante, el tema se cuenta solo.

Desde ese interés particular construí mi primer libro: El libro de los muertos o caminos de sueños insomnes.  La influencia que trajo en mí descubrir que cada civilización establecía una relación particular con la muerte (un después de o un fin definitivo) me dio la pauta para crearlo. Claro, me había enterado de las momias conseguidas en el desierto de Atacama, del tratado ético que es El libro de los muertos egipcios y, por su puesto, de nuestra propia historia que parece rendir culto a la muerte, más que entenderla como parte de la civilización. Tal vez la parte del mito, como alegoría, es lo que me atrapó más. Me había influido al principio lecturas como la de Armando Uribe, Zurita, Linh o el propio Maquieira con la exuberancia del lenguaje. Otro libro que marcó mucho de mi trabajo fue el ensayo del venezolano Fernándo Báez: Historia universal de la destrucción de los libros. Más complejo fue leer a Gonzalo Rojas y el libro Contra la muerte. Ese escalofrío citado al inicio, llegó a mí esa vez de manera inesperada. Leía en la Biblioteca Nacional de Chile, mientras en esa misma época lavaba baños en un restaurante chino, en pleno Centro de Santiago. Por eso, cuando pude comparar el dualismo corporal que mantenían los griegos (Mente-Alma vs. Cuerpo-Pasión) con la corporalidad egipcia, y ver que la escritura se convertía en una llave entre los muertos y Osiris no tuve más remedio que hacer todo lo posible por armarme de valor y seguir a lo siguiente, la escritura y el libro. Temas que hasta el día de hoy trabajo para un libro de ensayos.

Dub-Sar la angustia de Gilgamesh por la muerte de la escritura fue una gran alegoría, un viaje de descubrimientos. El libro, ese objeto maravilloso con el que hablamos con el pasado y el futuro, desde su inicio, fue construido con lo que cada civilización tenía al alcance. Cada dios que se le atribuyó a la escritura, en cualquier época o región, también nos hablaba de algo vital. El sentido atemporal de la escritura, por tanto, fue lo que me llevó a escribir de una forma donde el Aleph borgiano estuviera presente.

Con Umbilical, mi último trabajo, fue algo distinto, establecí un diálogo con lo que consideraba mi identidad. O, más bien, la replanteé. Si hasta ahora había visto mi origen apegado a una región en particular, después de mudarme a México, pude comprobar que la identidad es algo que se construye desde la experiencia y que más que un territorio, son los hechos que te han marcado lo que terminan convirtiendo en una especie de monstruo de Franskenstein. Hoy día puedo decir que estoy hecho de pedazos de países, de sitios a la deriva, de gente que al igual que yo vive en condiciones que no siempre son las más adecuadas. De ahí que la pérdida de mi hermano, en Venezuela, a manos del hampa, marque la primera parte del libro y entable un diálogo con la misma noticia publicada y mi visión como partícipe y trashumante en un continente.

N. M.

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Dub-Sar

la angustia de Gilgamesh por la muerte de la escritura

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……………………………………………..Siento que toda esta tinta derramada es un mar de sangre que no termina de hablar
…………………………………………………………………….sangre ……………………………tinta

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Enuma Elish
(Fragmentos de la creación)

 

A veces pienso que vivo desde hace mucho tiempo en un sitio húmedo
y oscuro
Mi cuerpo está invadido de máquinas horrendas mientras floto en el líquido
amniótico del lenguaje
Aquí solo veo mis manos raquíticas pintando un siglo
dentro de este sanatorio
Permanezco [cada sonido permanece] convaleciente
colgado de un cordón umbilical a un lector tan muerto como yo
anclado a una genética que me hará repetir la angustia
y esperando ser encerrado en la caja fúnebre del papel

Por la manguera intravenosa [conectada] a mi madre
transitan millones de palabras por segundo
Respiro la enfermedad de los que sufren al huir de sí mismos
Las palabras actúan y son la peste necesaria para prolongar mi diminuto
cuerpo
Te veo desde el fin [que es mi propio nacimiento]
balbuceo de convaleciente a conveleciente[1]
[espectador]

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II

Hace frío
mi cuerpo está a punto de ceder
y ni siquiera puedo ser un donador de órganos[2]
si mis entrañas están llenas de perros[3]
que clavan el residuo de sus lenguas al viajero
Al fin y al cabo no nos dirás por qué estamos
en el mismo desasosiego
en lo insaciable de nuestra derrota
con la letra en la mano

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III

[…] Y ahora que tengo que cortar el aire
debo pegar las rocas al texto
esculpir el ruido
escupirme en trocitos de canciones fúnebre
[He aquí mi nacimiento]
dejar que la muerte hable por mí

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Yo,Asurbanipal,reydelaslegiones,rey..delasnaciones,rey..deAsiria,
a quien ..los dioses han dado ….oídos atentos….yojos abiertos,..heleído
todos….losescritosquehan ….acumulado los príncipes, ….mis predecesores.
En ..mi .respeto ..por .el ..hijo de .Marduk, .Nabu, ,,dios .de .la .inteligencia, ..he ..recogido
estas tablas, ..las he mandado ..a transcribir y, después de .cotejarlas con las ..originales,
las.… he ….firmado ….con ….mi .…nombre para conservarlas ….en mi palacio.

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Flotar en el vientre del Saqueo

…………………………….[El comienzo está dañado]

De nuevo lo mismo

Hospedarme cerca de mis manos rehuir de mi voz
intimar con la sospecha ……………..,Cuando menos
escuchar un ruido y llamarle a esto de alguna forma

Cómo decirlo [el texto se encuentra mutilado]

Nada se hace en los labios y prefiero permanecer así
amarrado al espinazo….………,esperando al tiempo
Esperandoquealgo ..sea nombrado. con la mano
A pesar de todo….. ..a……veces….. caen… .palabras
que …..me ……gustarían ……fuesen …..un ….inicio
y .me .arrastraranfuera .de ..este ..vientre .materno
donde ..permanezco..después ..del Saqueo Universal

 

 

 

 

El libro de los muertos de los hombres origamis

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Capítulo V

Fórmula para transformarse en un gusano que se alimentará
del cuerpo de los poetas

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Oh Thot aún tengo el sabor de tu líquido amniótico en mi boca[4]

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Capítulo X

Fórmula para sobrevivir a la escritura

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Oh Thot en algún rincón de mi corazón hay un zoológico quimérico Hoy conseguí el escorpión más hermoso que se haya visto en esas calles y su aguijón chorreaba letras que clavó en mis pies para que esa felicidad de muerto fuera bombeando al caminar[5]

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 Somos uno

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Somos uno

Somos los que hicimos la escritura B y los que borraron
todaslasletrasdelnombreÁfricaparaque
nadielaencontrara de nuevo enel mapa

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Somos uno

Somos loscódicesbizantinos que ..una..mano
inescrupulosa ….usó .….para …..moldear ciudades
llenas de estómagos consumiendo los días
y ..todos los.. países. que se aspiraron en una noche
los niños tecnológicos mientras hablaban por teléfono
con elfuturo..en ..una ..fiesta ..pagada ..por ..papá

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 Una  hieródula llamada Alejandría

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Gilgamesh y su duda sobre la procedencia de Enkidú

¿Y si la noche latinoamericana fuera en realidad un
continente donde queremos dormir y no despertar
jamás?

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La hieródula que unió a Gilgamesh y Enkidú

Escuchola voz de una mujer que canta
Aquí cuando habla la noche hay cien ojos y una mujer
quela .habita..en. .una ..delgada línea ..de ..asfalto
cantando un siglo con voz húmeda esperando ser
endurecida por el fuego………. Entonces la mujer dice
Ma……..me………….mostró …..…..sus……….. manos
(Que parecían hechas de cañones.. musicales)
Como  ..cajitas ..de bailarinas maltrechas y él era como
un libro [6]………. Ma…… Porque sólo un libro puede
atravesar ….como una …..flecha a ..todos los otros
libros..….….. que ………..están ……….por…..… llegar

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 Buscar a Humbaba en el bosque de Amoxcalli

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La lucha entre Gilgamesh y Humbaba I

Voy a .bailármela .voy .a .bailármela .con .el ..barrio a
mis espaldas como si la fiesta de las Lenguas Suicidas
tuviera siglos y no.pesara en el ..horizonte. Verás caer
a los santos .hechos .estampidas .contra .las .rocas del
océano .lingüístico .de mi .pecho y se ahogarán en mí
en los .galpones .de .la .fiesta tecnológica y me dolerá
el .corazón.en .este .baile .donde el norte contra el sur
dejaron..alargar .sus piernas .y será .un .arenal lo que
levantaránesos..pies .de .sueño .Rezaremos .en ..los
trayectos .del metro ..rezaremos ..en ..los campos de
concentración ..rezaremos ..en todas .partes porque la
música .no mejorará ni porque miles de cuerpos .sean
apilados..en honor ..del ..calibre .de la moneda que .le
metemos a la rocola de las históricas letras .exquisitas
yveremos uno ..a ..uno ..los cuerpos.. caer ..por
deshidratación los veremos ….carbonizados .Una
especie de combustión espontánea .–¡un milagro!– La
Mallarmé..la..Rimbaud ..la ..Milagros ..pedirán más
música..un ..poco .más horrenda porque el tocadiscos
patrio sólo da vueltas..sin moverse del galpón y tanta
belleza..puededañar ..los oídos y éramos mareados
éramos..sudoréramos una estampida líquida
contra ..el..suelosin saber qué .hacer con tantos
pies en….derrumbe ….y …..no…. nos…. atrevimos
a….pedir….que ….nos cambiaran ….la ….melodía[7]
La Chichen itza y la Machu Pichuen cambio .son de
unesqueleto .tieso..No ..se mueven desde hace años
del .mismo rincón..ni siquiera..porque la han invitado
las ..manos más corteses y prometen dejarla…… en el
olvido si no salen de su retardo[8] ….. Tenochtitlán la
alta parece desmayada y con los ojos incendiados
A ……ella…… las notas ……le volaron…. lo cuerda

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 El futuro quedó en el primer capítulo

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Gilgamesh y su visión de la modernidad

Nací ….(abriéndome paso)..con ..los ..oídos ..anclados a
una ..silla ..de..ruedas (entre los dedos) ..y ya no pude
caminar ..al ..pasado ytoparme a los niños del paladar
pegados a las calles y las madres dando a luz a hombres
en gramos que pesaban sus ..emociones en la balanza de
la angustia .Así nací conectado a una máquina que me
daba ..a ..respirar  las alucinaciones de una ciudad y otra
que ..descargaba.. impulsos ..(clavados como un puñal)
en ..letras ..que se agitaban a la .velocidad de los átomos
y ..una ..a una también vi esas ..mismas letras enfermarse
con ..otro ..mal distinto ..al ..mío ..porque ..las palabras
empezaron ..a ..palidecer ..cuandoun sol deshojado no
cabía ..en ..mi.. boca ni tampoco los .días acumulados en
mi garganta podían salir y apenas si se ..tartamudeaba la
ilusión..de.. la.. inmortalidad Así empezó .este insomnio
histórico (a la página en blanco) porque en…. las
noches ..bebo..uno ..a uno ..los.. pergaminos cargados de
demasiada cafeína para que no me dejen dormir ni soñar
Lo ..admito .lo ..mío ..es un ..cuerpo demasiado .jodido
para.enviar ..de ..vuelta al vientre de sus madres a todos
aquellos que .parieron ..la ..vida ..en un. golpe ..para ver
si ..esta  vez si .se ..les .desarrolla por completo el seso

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U M B I L I C A L

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Nombre equivocado

 Fragmentos

 

I

Yo cargo con mi hermano en una maleta como quien fermenta el futuro
con el amor de una bestia mitológica.
El amor, quién sabe, puede ser un suelo de arsénico
o una boca llena de sospecha
también puede ser país incendiándose.

En mi pecho la infección de la vida da respiración boca a boca a una
maleta hecha una pequeña casa que a veces, no lo niego, se desploma;
pero a veces, también, se atreve a seguirme de aeropuerto a aeropuerto,
de garganta en garganta de esos otros que soy.

Yo cargo una maleta que es una pequeña casa para guardar mis
párpados.

Yo cargo con mi hermano en una maleta como quien carga con su
cepillo de dientes para quitarse el mal sabor de boca de un país.

Me aseguro de viajar en una madrugada prehistórica
con medio cuerpo encerrado en una pequeña casa
para que mi caminar sea ligero.

Nos despojamos del calzado para entrar en esa pequeña casa
como si en sus paredes estuviera la infancia de asfalto
y la falsificación de una vida.

Yo abandono todo, menos el equipaje con el que me aferro con la
mano de piedra quemada a la incertidumbre de contar cada lugar
y cada rostro.

Yo tengo en mi pequeña casa la violencia con un corazón a punto de
infartarse por las tablas que sostienen al cielo.

Yo viajo con la mitad de un hermano muerto
oculto en el cadáver de la niñez.

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II

Mi hermano y yo nos hemos mirado tanto que se ha abierto la noche y la hemos rellenado con nuestros exilios

¿Cuánto tiempo ha pasado para darme cuenta que ha sido mi hermano el que le ha dado ruido a la oscuridad y ha impreso el sonido en mi costado con el peso del ataúd? ¿Cuánto tiempo más debe pasar para saber que él es el país que cargo al hombro? Sólo el fino movimiento de la oscuridad se extiende hasta dejar el manchón en mi pecho como una noche quebrada en pedazos de sombra. La caricia

del aire abrió un agujero que se tragó las palabras de un hermano para que yo aprendiera a ladrar detrás de una cerca que tenía cara de Dios y con un papel en la mano. ¿Quién sino yo, entonces, para instalar la calle de mi infancia en una habitación? ¿Quién sino yo…?

Camino con cuidado para no toparme de golpe con mi hermano muerto en medio de la oscuridad, no vaya ser que nos acostumbremos a andar estrellándonos por los mismos patios de un país que ya no existe.

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VII

Ando huyendo de quien pueda devastar a la ciudad y dejarnos vivo para contemplarla. Un día yo estaré ausente, verdaderamente ausente de lo que fuimos. Entonces me miraré a mí huyendo de mí mismo, con un hacha en la mano, con un espejo en el abdomen y escribiré sobre el cuerpo, no de un hermano muerto, sino de mi propia niñez.

Así lo dio a conocer el comisario Ramón Silva Torcat, jefe de la sub-delegación Guarenas-Guatire de la policía científica con sede en Los Naranjos, quien informó que el hecho de sangre se habría producido en hora de la tarde de este miércoles,

Antes, mucho antes, yo habría imaginado que las montañas eran cenizas de los relatos de los viejos. Me hubiese imaginado a un moribundo escalando esas mismas montañas y con el sudor escurriéndose hasta formar un laberinto con sus gotas. Entonces uno levanta el teléfono:

ante el hecho que los homicidas se mantuvieron en contacto con los familiares del taxista, a quienes indicaron que mantenían secuestrado a Enderson Lisandro Hurtado,

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Hay otra versión de los hechos. Cielo arriba en el amontonadero el sonido de los pájaros sonaba como una infección y las murallas de Dios ya no pudieron contener el escape. El éxtasis de los hombres abría un nuevo corredor directo hasta la puerta de mi cuarto. Ya no era mi tía al teléfono, sus estallidos eran demasiado leves para mis nuevos compañeros de habitación. Quién sino yo, les dije. Quién sino yo para sobrevivir a la caída y quedar mutilado. Porque las palabras querían ser una puñalada certera. Entonces el cielo se me vino encima porque ya no podía contenerlo, se escondió en mi boca y desapareció a la vista de los verdugos.

Una vez que los investigadores de la Brigada Contra Homicidios dieron con el ahora occiso Enderson Lisandro Hurtado, se pudo apreciar que la víctima no presentó impactos de balas ni heridas cortantes, por lo que se presume que fue lanzado vivo por sus homicidas desde el puente que se encuentra en el señalado sector de Cupo. Los secuestradores-homicidas se llevaron pertenencias y el vehículo del trabajador del volante.

Hermano, ahora escribe tú, ya a mí se me fueron las palabras por un puente hacia el vacío.

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La noche latinoamericana

Fragmentos

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9 P.M.

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 1

Vi a mi padre tragarse un puñado de alfileres como países una
noche latinoamericana.

Desprendido de toda queja mi padre resecó la risa de los videntes
ese día.

Uno a uno se fue tragando la noche afilada para colgar las
fotografías familiares en su esófago hasta decorarlo de dolor.

Mi padre decía que todo alimento era la belleza y merecía un pasillo
familiar antes de convertirse en excremento.

Ya no pudo mi infierno padre contarme más historias de terror.
La voz se había quebrado por ese mismo pasillo familiar.

Vi alfileres devorándose a mi padre en pequeñas cantidades de
desvelo y lo último que pude oír de él fue una pequeña tos que sonó
igual que un continente.

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7

La cafeína fluye por las arterias de la ciudad calle
abajo
hasta las bocas de los periódicos.
Los cuerpos a veces enteros, a veces en pedazos, viven en guetos
nocturnos.

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12 A.M.

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La monstruosa
así me llaman
la del pelo suelto.
la de la embriaguez desfachatada
la que está clavada en una esquina bajo una farola
envuelta en su propia satisfacción.

Y me contemplo, cuerpo mío, lavándote tus partes más íntimas con el agua del mismo Edén. Y lo peor de esta agua es la orfandad que va de tu cuerpo al mío. De la niña a la anciana. De la anciana a la niña. El reloj descompuesto del espejo para que cada país que habita mi cuerpo sea una inmensa cicatriz que no se borre por más que me estruje con la rebeldía milenaria. El reloj descompuesto para que un segundo sea una noche entera y para que una noche entera sea un segundo en el universo. Da lo mismo, después de todo la mancha de los sueños no se me caerá.

Tampoco el universo.

(…)

El cuerpo abre otro cuerpo
para sentir una viga fría anclada a las manos.
La desesperación de los pulmones a punto de colapsar,
el corazón revoloteando más que el rabo del perro.

El mundo está demasiado afilado como para tratar de agarrarlo
y prefiero estar así,
con la mirada hacia arriba,
esperando que aparezca de nuevo el universo
y termine todo esta noche.

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3 A.M.

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A Nérvinson Machado le han salido laceraciones en el cuerpo,
ciudades plagadas de hongos con forma de letras,
países hambrientos con el hígado hinchado
–nadie le dijo que la muerte era un iceberg desde donde se tocaba
el infierno–
hasta formar una noche.

Y ya muerto, yo espero un nuevo vientre que lo para. El barroco hecho un insulto como una canción de cuna que lo meza sobre las nubes del delirio. Si es posible, que no se le lea con esa voz de aguafiestas sacada de una misa gubernamental. Su lengua tiesa –esa vaina poética cayéndose a pedazos en lo invisible de la muerte– hace tanto daño como una enfermedad venérea.

A Nérvinson Machado y a mí nos han guardado en el mismo sitio. Y así, uno vivo se asoma para conocer al muerto y el muerto se regocija para desquiciar al vivo. Mucho gusto, le escupo y siento que también muero. Veo sus ojos vidriosos llenos de un mar en el que el continente se ve a lo lejos como derritiéndose. Y le pregunto al cadáver: ¿Cuántos países te quitaron? ¿Cuántos muertos, al igual que tú ahora, se convirtieron en países? Y mira a donde te llevó todo esto, a que te dedicaran palabras de muerto, a veces ruidosas, otras infantiles y, sobre todo, a que te dejaran fuera de la poesía. Pero no te preocupes, no dejaremos intactas sus palabras, nos las comeremos con un café.

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6 A.M.

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La noche que me visitó un colibrí
El colibrí de los sueños me visitó una noche para contarme la manera como se construyen los días. Justamente aleteaba tanto que pensé que los días se hacían al mover los brazos como loco y empecé a mover mis brazos como si fueran aspas de ventiladores que producirían tornados que arrastrarían los sueños más allá de la puerta.

Ahora sé que soy una tristeza que donó su hedor a los días que no llegaron en medio de una noche que no lo mereció. Ahora sé que los sueños caminan como cadáveres, abren la puerta de la noche, circulan por las calles con cara de desfachatados, se ahogan en cerveza y ninguno está acompañado de un colibrí. Y uno los ve y les dice: ustedes son mis muertos, ustedes son mis cadáveres, y ellos voltean las caras como si no te conocieran.

 

Todo esto es una maldita locura

Ahora sé lo que ignoraba. Ahora sé que los sueños tienen tanto de mí que me dejan sin nada. Ahora sé que estoy en blanco por dentro porque todos mis sueños se fueron lejos de esta casa y se llevaron mi amor y mi odio cuando se escaparon una noche latinoamericana.

Quisiera entonces un autógrafo
de los relojeros sin tiempo.

Ahora sé que la noche latinoamericana no es mi patria, y el colibrí no dejó de sacudirse enloquecido porque yo pensé en la palabra patria. Y el colibrí se puso justo frente al reloj y me señaló con el pico la hora, y lo recuerdo bien, la hora era un país desvaneciéndose, un reloj descompuesto, lo supe bien, la hora no era mi patria, lo supe bien, el tiempo era Venezuela.

Ahora duermo con esta deuda de silencio.
Y sé que tengo una patria
que es un jardín colgante de lenguas muertas.

La patria es un suave papel higiénico que llega a lo más profundo de ti, me dijo el colibrí, y subió a lo más alto de la noche latinoamericana para lanzarse como un kamikaze al día. Yo lo miré como no entendiendo nada. Fue ahí donde me enteré que yo era un cadáver más dentro de la noche y que los días se construyen de cientos de muertos como yo.

Un pájaro muerto fue mi memoria
y puedo jurar que lo vi volar más de una vez.
Ahora mí me tocará a
volar a Aprender
colibrí Como lo visitó hizo latinoamericana el que me una noche
hombre Ahora volando sobre pájaro piedras
tendré reloj que buscar nuevo mi

Simplemente apilaré los fragmentos de todas mis noches latinoamericanas para enterrar un árbol donde ver crecer de nuevo un continente.

 

Yo también…… SOY UN MONSTRUO
de Frankenstein,
a mí también ME HICIERON CON PEDAZOS
de países………MUERTOS.

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Notas de Dub-Sar
[1] otra vez. Ya sé que no pediste ser un souvenir de efigie
[2] ni tampoco amanecer sin sombra, como nos dejaron.
[3] convertidos en una palestra de humo
[4] como un zarpazo sumerio.
[5] la incertidumbre del hombre. En eso nos parecemos
[6] Apenas un viajero.
[7] ni otra pieza de soledad que quiera danzar con pasos ligeros.
[8] porque estaremos ocupados viendo cómo el río cambia de dirección.

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Nérvinson Machado. Caracas, Venezuela, 1976. Editor, narrador y poeta, en poesía ha publicado: El libro de los muertos o caminos de sueños insomnes (2004);  La noche latinoamericana (2012), Dub-Sar: la angustia de Gilgamesh por la muerte de la escritura (2013) y Umbilical (2015). Varios textos de su trabajo poético se encuentra publicado en las antologías: 4M3R1C4: poesía novísima latinoamericana (Chile, 2010), Hallucinated Horse: New Latin American Poets (Inglaterra, 2012), Barcos sobre el agua natal (España – México, 2012) y Sucede que yo soy América (Estados Unidos –  México, 2015). Fue cofundador y editor del proyecto editorial Regia Cartonera. Es editor de la revista Vanguardia Educativa.

La poética que antecede a la selección de textos fue preparada por el autor para su publicación en POESIA. La enumeración de las notas de los textos pertenecientes al libro Dub-Sar: la angustia de Gilgamesh por la muerte de la escritura (2013) no corresponden al texto original sino al orden de la selección realizada para su publicación en POESIA. La imagen que ilustra este post pertenece a la película «Frankenstein» (1931) de James Whale.

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