Earth in Lucretius

Trad. Elisa Sampedrín & César Panza

 

Dice la escritora mexicana Cristina Rivera Garza, al comentar Lisa Robertson’s Magenta Soul Whip, una antología de textos de la poeta canadiense Lisa Robertson compilada por Elisa Sampedrín y publicada por Coach House Books en 2009, que «algunos de los textos de su látigo del alma, de hecho, son re-escrituras o intervenciones directas a textos de, entre otros, Lucrecio. Pero ésta no es la escritura de una experta en los clásicos (…) sino más bien de alguien a quien le interesa ver a través de otra lengua, construirse a través de otras enunciaciones, y ante todo fabricar un léxico desde su presente para su presente. Erudita es una palabra que aparece con frecuencia en las críticas de su poesía, pero también resplandeciente.». En efecto, el trabajo de Robertson sobre Lucrecio, entendiendo a la preposición sobre más como encima de que acerca de, es culto, radiante y relevantemente contemporáneo. Basta remitirse al The Venus Problem, des-generado texto sobre la belleza que forma parte de un proyecto de Literatura Inmaterial de la reviste Triple Canopy, para comprobar la fascinación que provoca su lectura activa a las didascálicas del clásico epicúreo romano. En cuanto al texto presentado aquí, se trata de una intervención al libro V del De Rerum Natura, en particular a la sección comprendida entre los versos 1100-1187 del célebre poema filosófico, donde el poeta romano explora el origen de la vida zoobotánica en la tierra y describe los ciclos generación, agotamiento y regeneración que constituyen el devenir de lo que hoy conocemos como biosfera: «Por esto ha la tierra ganado una y otra vez merecidamente la denominación de madre, por ella misma creó el género humano y en una época más o menos fija esparció todo ser animal que yerra acá y allá por los dilatados montes y juntamente las aéreas aves de variantes formas», dice Lucrecio a través de la excepcional mirada y traducción americana de Lisandro Alvarado. Robertson discurre sobre la figuración maternal de la creación originaria, las impresiones más básicas de las naturaleza viva, la humanidad y su inclinación hacia el lenguaje y el amor, en fin, toda la suma que compone al conocimiento sobre esta particular y minúscula parcela del universo. La traducción a la re-escritura de Robertson se realizó mediando el original a través de la versión gallega hecha por Elisa Sampedrín, por lo que se le incorpora a esta entrada como reconocimiento a la diversidad terrestre de las lenguas humanas, tan curiosamente equivalente a la diversidad de especies de seres vivos que se proyecta, evolutiva y arbórea, en el tiempo. No en vano apunta Robertson que «lenguaje y naturaleza son en la suspensión erótica que compone a la duración». Dispuesta así la dimensión temporal de la existencia de la vida, y para terminar de introducir la pertinencia de estos textos, tiene que destacarse que, sin embargo, nos dice Lucrecio, «la edad, en efecto, modifica la naturaleza del mundo entero»: el pasado 22 de agosto se declaró Día de la Deuda Ecológica para el 2020, también conocido como Earth Overshoot Day, fecha destinada a llamar la atención sobre el hecho de que la demanda de recursos y servicios ecológicos de la humanidad, para este momento, excede lo que la Tierra puede regenerar en este año, esto es, que a partir de ese día se está viviendo de los stocks de recursos locales que no pueden ser repuestos tan rápidamente como se quisiera. La Tierra parece ya no ser más el lozano y generoso pecho de la hembra recién parida sino más bien la lacerada y altamente entrópica teta de la vieja ramera de Baudelaire, besada, mordisqueada y exprimida a fondo por los disolutos. Esta situación no pasó desapercibida para el pensamiento y la intuición poética de Tito Lucrecio Caro entonces, y mucho menos para la ecológicamente sugestiva y oportuna reinterpretación que Lisa Roberton propone en su poema largo sobre La Tierra en Lucrecio.

César Panza

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A  T e r r a  e n  L u c r e t i o

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L i s a   R o b e r t s o n

 

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para Chus Pato

 

Pequeno día pálido
Fáloche agora mesmo
Ti, feitío
Dunha antiquidade case sensacional
Agora que as avellanas xa están peludas
E os figos están duros
Agora o teu verdor penetra na casa
Agora che presto a carnalidade suave
Do meu pensamento
Coma un leite
Agora vou describir
A Terra coma glándula.

A herba viu primeiro brillando
Entón unha dedicación á floración
Doutro xeito coñecido como inventividade
Entón o crescendo de árbores xigantes
Entón todo o que a morte separará.

A Terra en Lucretio é varia
Porosa, afrouxando, transmitindo, queimada
Xirando, dura e monstruosa
Non ten o valor da súa posibilidade anterior
Agora o posible é outro do que era antes
Nada conserva a súa propia semellanza
Este é o temperamento da terra.

O nomeamento das pezas non era arbitraria
Pero xurdiu do desexo
Tamén coñecido como a política
Do abandono da forza
Grazas Venus
Quen acopla os amantes
Cada desexo está completo
Non composto
Logo envorcamos
O nome
Naquela luz fráxil
Eu bebo da dicción da suciedade

De que valor é o posíbel?
Enrólase
De que xeito?
Actúa como suxeito a unha posibilidade
Ocorre que hai un tempo para cada sustancia
Quero dicir que cada substancia leva consigo unha diferenza no tempo
Especialmente un feitío novo
Especialmente as características particularmente distintivas
Temperamentalmente ou inherentemente
Coma ordes de ser ciscandos por follas
Como determinados
Como maduramente provocados.

Cales foron as condicións do teu nacer?
Cal é a túa categoría de existencia? A túa capacidade?
Perdiches o teu gusto para as belotas?
Para a maleza?
De que valor é o posíbel?
O seu pasado é sen valor
Ti só tes crenzas
O valor do posíbel é presente
Como seres vivos
Que non eran antes
Xunto co tempo de cada un.

Podes deixar
O teu país
Amargura
Podería ser o teu sabor.
Como produtora do vivo
A terra gástase sen cese
Hai froita
Pois non hai froita
O que fixo ela xa non é
Ela fará logo o que non fose
Esta é a natureza do tempo
Os corpos das mulleres
Coñecen unha fecundidade paralela
Na súa madurez
Cada muller producirá un novo tempo
Dentro do cal florece un pensamento migrante.

Agora volvemos á infancia da Terra
Cando o tempo estaba maduro
A Terra abriuse
Arroxou a maleza ao redor
O tempo é sempre maduro, voraz, desaugando
Non hai vida antes da súa expresión
De mínima extática
A arte divina de varrer
Comeza alí
Moi verde.

Só neste lugar perfectamente fermoso
Todas as frases siguen afastándose e disolvendo
Cada un delas é unha vida
Todas as cousas que a xente non di
Viven no horizonte
Non importa o que se engade despois
Permanece intacta a arquitectura inicial.

Nunha gran superfluidade de calor e humidade
Cada cousa recibe unha nova condición
Miramos, probamos, escoitamos
Porque queremos sentir
Un estado de ánimo deslízase por internet
É un muro curvado suavemente
De aluminio, tul, plástico claro e maleza
Todo está alí
Como parte do estudo cómico
De como amar o tempo.

Mira, a Terra dedicouse a si mesma
Á Forma
Primeiro verdor e árbores
Entón todo o mortal
Cada un co seu propio proceso
Nun movemento comunicativo
A vida deixa a súa casca rapinamente
Non hai ningunha estabilidade asociada
Aínda que as raíces aínda se empuxaron
En común.

É
Unha biblioteca
De confituras
Dentro
Dunha cabana corrugada
Ao lado
Dun barril de plástico azul para captar choiva.

A arte debe ser parvo
Dixo Baudelaire
Ou como a mañá.

 

 

 

 

 

La Tierra en Lucrecio

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L i s a   R o b e r t s o n

 

Pequeño pálido día
Te estoy hablando ahorita
Tú, con esa forma
De una antigüedad casi sensacional
Ahora las avellanas se están madurando
Y los higos están duros
Ahora tu verdor penetra la casa
Ahora te presto la tersa carnalidad
De mi pensamiento
Como una leche
Ahora describiré
La Tierra como a una glándula.

La hierba brotó primero brillante
Luego una dedicación a florecer
Conocida también como inventiva
Luego el crescendo de árboles grandes
Luego todo lo demás que la muerte separará

La Tierra en Lucrecio es diversa
Porosa, suelta, transmisora, abrasada
Girando, dura y monstruosa
No porta el valor de su posibilidad anterior
Ahora lo posible es otra cosa distinta de lo que fue antes
Nada conserva su propia semejanza
Este es el carácter de la Tierra.

La denominación de las partes no fue arbitraria
Pero germinó del deseo
También conocido como la política
Del abandono de la fuerza
Gracias Venus
Que juntas a los amantes
Cada deseo es completo
No compuesto
Luego volteamos
El nombre
En esa luz frágil
Yo bebo en la dicción de lo sucio.

Cuál es el valor de lo posible?
Se enrolla
De qué manera?
Actúa como sujeto a una posibilidad
Sucede de tal manera que hay un tiempo para cada sustancia
Quiero decir que cada sustancia carga consigo una diferencia en el tiempo
Especialmente la forma nueva
Especialmente las características particularmente distintivas
Temperamental o inherentemente
Como órdenes de ser, cubiertas de hojas
Como determinado
Tan maduramente causado.

Cuáles fueron las condiciones de tu nacimiento?
Cuál es tu categoría de existencia? Tu destreza?
Has perdido el gusto por las bellotas?
Por el monte?
Cuál es el valor de lo posible?
Su pasado es invaluable
Solo tienes creencia
El valor de lo posible está presente
Como seres vivientes
Que no eran antes
Junto al tiempo de cada uno.

Podrías dejar
Tu país
La amargura
Podría ser tu sabor.
Como productora de lo vivo
La tierra se gasta a sí misma incesantemente
Hay fruta
Luego no hay fruta
Lo que ella ha hecho ya no es
Entonces, hará lo que no era
Tal es la naturaleza del tiempo
Los cuerpos de las mujeres
Conocen una fecundidad paralela
En su madurez
Cada mujer producirá un tiempo nuevo
Dentro del cual un pensamiento migrante florece.

Ahora volvamos a la infancia de la Tierra
Cuando el tiempo estuvo maduro
La Tierra se abrió
Echó yerbas al frente
El tiempo siempre está maduro, hambriento, regurgitando
No existe la vida antes de su expresión
De extático mínimo
El divino arte de barrer
Comienza ahí
Muy verde.

En este sitio perfectamente hermoso
Todas las oraciones siguen apartándose y disolviéndose
Cada una de ellos es una vida
Todas las cosas que la gente no dice
Viven en el horizonte
No importa lo que se agregue más tarde
La arquitectura inicial permanece intacta.

En una gran superfluidez de calor y humedad
Cada cosa recibe una nueva condición
Miramos, probamos, escuchamos
Porque queremos sentir
Un estado de ánimo se desliza de Internet
Es una pared suavemente curvada
De aluminio, tul, plástico transparente y yerbas
Todo está ahí
Como parte del cómico estudio
Sobre cómo amar al tiempo.

Mira, la Tierra se dedicó
A la forma
Primero el verdor y los árboles
Luego todo lo mortal
Cada uno con su propio proceso
En movimiento comunicativo
La vida deja su cáscara con rapacidad
No hay estabilidad asociada con tal
Aunque las raíces todavía se hunden
Comunalmente.

Es
Una biblioteca
De confituras
Dentro
De un rancho de lata
Con un
Tanque azul de plástico a un lado para recoger lluvia.

El arte debe ser estúpido
Dijo Baudelaire
O como la mañana.

 

 

Earth in Lucretius

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L i s a   R o b e r t s o n

 

Little pale day
I’m speaking to you now
You, shapeliness
Of almost sensational antiquity
Now the hazelnuts are fuzzing out
And the figs are hard
Now your greenness penetrates the house
Now I lend you the smooth carnality
Of my thinking
Like a milk
Now I’ll describe
Gland-like earth.

Grass came first brightly
Then a dedication to flowering
Otherwise known as inventiveness
Then the crescendo of great trees
Then everything else that death will separate.
Earth in Lucretius is various
Porous, loosening, transmitting, scorched
Rolling, hard and monstrous
Not bearing the value of its previous possibility
Now the possible is other than it was before
Nothing retains its own likeness
This is the character of the earth.

The naming of parts was not arbitrary
But arose from desire
Also known as the politics
Of the abandonment of force
Thank you Venus
Who couples the lovers
Every desire is complete
Not composed
Next we capsize
The name
In that frail light
I drink in dirt’s diction.

Of what value is the possible?
It coils
In what manner?
It acts as subject to a possibility
It comes about that there is a time for each substance
I mean that each substance bears with it a difference in time
Especially new shapeliness
Especially the particularly distinctive features
Temperamentally or inherently
As leaf-strewn orders of being
As determined
As ripely caused.

What were the conditions of your birth?
What is your category of existence? Your ability?
Have you lost your taste for acorns?
For weeds?
Of what value is the possible?
Its past is valueless
You have only belief
The value of the possible is present
As living things
That were not before
Together with the time of each.

You might leave
Your country
Bitterness
Could be your flavour.
As the producer of living
The earth spends herself ceaselessly
There’s fruit
Then no fruit
What she has made is no longer
She’ll next make what was not
This is the nature of time
The bodies of women
Know a parallel fecundity
In her maturity
Each woman will produce a new time
Within which a migrant thinking flourishes.

Now return to earth’s infancy
When time was ripe
Earth opened
She flung forth weeds
Time is always ripe, ravenous, disgorging
There being no life before its expression
Of ecstatic minimum
The god-like art of sweeping
Begins there
Very green.

In this one perfectly beautiful place
All the sentences keep drifting away and dissolving
Every one of them is a life
All the things that people don’t say
Live at the horizon
No matter what is later added
The initial architecture remains intact.

In a great superfluity of heat and moisture
Each thing receives a new condition
We gaze, we taste, we listen
Because we want to feel
A mood slides off the Internet
It is a gently curved wall
Of aluminum, tulle, clear plastic and weeds
Everything’s there
As part of the comical study
Of how to love time.

Look, earth dedicated herself
To shape
First greenness and trees
Then everything mortal
Each with its own process
In communicative movement
Life leaves its husk rapaciously
There’s no stability associated with it
Though roots still thrust down
Communally.

It is
A library
Of confitures
Inside
A corrugated hut
Beside
A blue plastic rain barrel.

Art must be stupid
Said Baudelaire
Or morning-like.

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Lisa Robertson.
Toronto, 1961. Poeta, docente, ensayista y traductora canadiense. Vivió durante muchos años en Vancouver, donde estudió en la Universidad Simon Fraser, fue librera independiente y miembro de la Kootenay School of Writing. Ha publicado XEclogue (1993), Debbie: An Epic (1997), The Weather (2001), Rousseau’s Boat (2004), The men (2006); Magenta Soul Whip (2009), la colección de ensayos Nilling (2012) y la novela The Baudelaire Fractal (2020), entre muchos otros títulos más. En 2005 recibió los premios PIP Gertrude Stein de poesía innovadora en inglés. Robertson ha dictado cursos en la Universidad de California-San Diego, en Capilano College, en el Dartington College of Art, en el California College of Art y en la Universidad de Cambridge. No posee títulos ni afiliaciones académicas, y vive de la escritura freelance sobre arte, arquitectura, astrología, diseño de interiores y comida. Actualmente vive en Francia.

Elisa Sampedrín. Betanzos, Galicia, 1955. Licenciada en matemáticas y filosofía nuclear por la Universidad de Santiago de Compostela, formó parte del movimiento nacionalista ERGA (Estudantes Revolucionarios Galegos) durante los últimos años de la La dictadura de Franco. Tras conocer a Lucie Bérard en la Mostra de Teatro de Ribadavia (verano de 1975), Sampedrín abandonó los estudios de doctorado en matemáticas en Valence para acompañar a Bérard a Quebec. Comenzó su trabajo teatral en la década de 1990, tras la muerte de Bérard en un accidente automovilístico. En 2000, residió entre Irán y Japón, donde retomó sus estudios en matemáticas y teatros indígenas. Desde el norte de Escocia, donde vive actualmente, publica ocasionalmente columnas en gallego en el blog de Escarlata. Como ciudadano de Québec y Galicia, Sampedrín tiene dos pasaportes: uno canadiense y otro español.

César Panza.Valencia, Venezuela, 1987. Poeta, docente, editor y traductor. Licenciado en Matemáticas por la Universidad de Carabobo, Panza se desempeña como miembro del comité de redacción de La Tuna de Oro y del comité de redacción de POESIA. Ha publicado una traducción del inglés a las Canciones (1962-1970) de Bob Dylan (Fundarte, 2017) y su primer libro de poesía Mercancías (Fundación Editorial El perro y la rana, 2018).

La imagen que ilustra este post fue realizada por la artista venezolana Valentina Aguirre

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